Los pasados 17 y 18 de septiembre fueron realizados el coloquio y la exposición Huellas de la historieta mexicana en la Hemeroteca Nacional, organizados por el Instituto de Investigaciones Bibliográficas y cuya curaduría corrió a cargo de Javier Ruiz Correa, Laura Nallely Hernández Nieto y Juan Manuel Aurrecoechea.

La exposición, que estará en la Hemeroteca Nacional hasta el 29 de noviembre, tiene como objeto aproximar al público hacia la historieta mexicana, una de las formas de expresión artística y medio de comunicación por excelencia, así como mostrar su historia, personajes principales, relatos más llamativos y el legado que brinda a nuestra cultura.

Dentro de ella podemos ver títulos tan representativos como Memín Pinguín, Lágrimas, risas y amor o El Santo.

El coloquio, por su parte, fue un encuentro entre diversos investigadores del cómic nacional pertenecientes a diversos rubros que se dieron cita para hablar desde los procesos de creación y experiencias personales de los autores, hasta acercamientos a la industria de la historieta en México y la introducción del manga.

Durante el primer día del coloquio, Maira Mayola Benítez Carrillo expuso sobre la vida, obra y trayectoria artística de Gabriel Vargas hasta llegar a su obra cumbre La familia Burrón. Laura Nallely Hernández Nieto realizó una ponencia sobre Los súperlocos, historieta con la que Vargas saltó a la fama y que funge como una crónica alternativa del desarrollo y crecimiento de la ciudad de México durante las décadas de 1930 y 1940. Don Jilemón Metralla y Bomba estaría muy orgulloso de ella.

En la siguiente mesa, Juan Manuel Aurrecoechea platicó sobre los esfuerzos y triunfos en la realización de un catálogo de historietas nacionales en la Hemeroteca Nacional, mismas que están pasando por un proceso de digitalización para el disfrute de todo el público interesado. Rubén Eduardo Soto Díaz habló sobre el acervo del Museo de la Caricatura e Historieta “Joaquín Cervantes Bassoco” (Mucahi), el cual se localiza en Morelos, así como de su labor como el encargado de escribir sobre el cómic local para De Tebeo al manga. Una enciclopedia de los cómics, compilación realizada por Panini.

En el segundo día, Aída Ramírez Vargas mostró una investigación sobre el Peladito, personaje de historietas como Chupamirto, y cómo este influyó en el cine para la creación de personajes como Cantinflas.

Thelma Camacho Morfín expuso sobre la manera en que las historietas de El buen tono tenían verdadero sprit y representaban las costumbres del país durante los inicios del siglo XX.

Emmanuel Espinosa Lucas (su servilleta) llevó a cabo una ponencia sobre la historieta nacional como una industria cultural, en la que dio cuenta de las épocas de oro y plata de ese medio, su debacle durante 1980 y 1990, así como el movimiento del cómic de autor y novela gráfica en el país.

Finalmente, Isuki Castelli Olvera abordó la introducción del manga en México, exposición en la que abordó los procesos, productos y el contexto cultural durante la década de 1990, que permitió la llegada del cómic japonés a México y su posterior influencia en los creadores locales.

Huellas de la historieta mexicana en la Hemeroteca Nacional ha sido un gran evento que ha permitido no solo la reunión de aquellos y aquellas interesadas en la revalorización del cómic local, sino también para la profundización del estudio de títulos, procesos y transformaciones que han ocurrido en este medio.

Una felicitación en especial para Laura Nallely Hernández Nieto por la organización de este evento, así como su apoyo, amabilidad y aplomo. Esperamos la segunda edición en 2020.

@Lucasvselmundo [email protected]

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