Pachuca.-

Águeda Goretty Venegas de la Torre, profesora investigadora de tiempo completo en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo en el área de derecho y jurisprudencia, actualmente desarrolla dos investigaciones sobre la violencia hacia las mujeres en el siglo XIX.
La primera de ellas titulada: “La maté porque se lo merecía”, en la que aborda los homicidios contra mujeres a principios del siglo XIX en Tulancingo. A partir de fuentes judiciales se recuperaron una serie de casos de homicidios sobre mujeres, los cuales fueron realizados por sus esposos.

En ese sentido, las pesquisas de la investigadora refieren que hasta antes del siglo XX la violencia hacia las mujeres fue un hecho aceptado como natural en la vida cotidiana de muchos matrimonios que respondía a los atributos que se impusieron a cada género, es decir, la autoridad masculina y la sumisión femenina.
La violencia ejercida por el hombre hacia la mujer en el seno familiar se justificaba y aprobaba si se apelaba al derecho de “corrección” para reprender alguna conducta equívoca de la esposa. Esa “corrección” se daba generalmente como parte de la defensa del honor.

Social e institucionalmente justificaban y legitimaban la violencia hacia las mujeres que se realizaba por la defensa del honor. Esa legitimidad se observa en las sentencias, donde actuar en defensa del honor eximía de responsabilidad criminal a un individuo.
En tanto, la segunda investigación se titula: “Crímenes pasionales durante el porfiriato”, parte de que en inicios del mandato de Porfirio Díaz a sus últimos años aumentó en la prensa la publicación de notas sobre crímenes pasionales.
Esos crímenes contradecían la visión moderna que en ese entonces se buscaba establecer en el porfiriato; además, desafiaban las concepciones tradicionales de un honor masculino y de las políticas criminales de ese periodo.

Por parte de la prensa esos delitos fueron atribuidos a las clases bajas y para ello resaltaban que las mujeres asesinadas eran pobres, vivían en amasiato y veladamente decían que se lo merecían por no cumplir con los parámetros morales de las clases altas.
Cabe señalar que el porfiriato es como se le conoce a la época de la historia de México en que Porfirio Díaz fue presidente del país, entre 1877 a 1911. Durante dicho periodo se desarrolló un proyecto de gobierno centralizado de tinte progresista, regenerador y civilizador en donde la criminalidad representaba una imagen opuesta a este.
En ese contexto, la criminalidad fue tratada bajo las nuevas teorías científicas, prevaleciendo la tendencia positiva que buscaba establecer el status de criminal a un sector de la población con el fin de poder controlar el aumento de la delincuencia. Para ello dispusieron clasificar los grupos sociales y dar legitimidad científica, así como sentido de superioridad moral a las clases altas.

La doctora Águeda Goretty relata que en el proyecto del gobierno porfirista la criminalidad debía ir disminuyendo, sin embargo, en la prensa comenzó a proliferar la publicación de noticias sobre homicidios contra mujeres que eran cometidos por esposos, novios o amantes.
Esas noticias se clasificaron como “crímenes pasionales” y generalmente iniciaban con una historia de dicha y felicidad de los amantes y las vicisitudes de sus pasiones hasta llegar al desencanto, que comúnmente terminaba en una tragedia que generalmente tenía como móvil los celos del varón a causa del supuesto engaño de su pareja, la “adúltera” o “infiel”.
Así, la tranquilidad del hogar se veía alterada en la mayoría de las ocasiones por la sospecha, mientras que la consecuencia parecía ser indefectiblemente la venganza de un marido con la muerte de la esposa, amante o compañera.

Contexto

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define a la violencia contra las mujeres como todo acto que resulte o pueda tener como resultado un daño físico, sexual o psicológico contra alguna mujer. Las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la privada, pueden ser una manifestación de dicha violencia.

La violencia contra las mujeres tiene múltiples manifestaciones y puede ser física, sexual, psicológica, económica, laboral, intelectual, política; entre otras. En ese sentido, puede decirse que la violencia basada en género responde a una condición de vulnerabilidad y que en el contexto mexicano probablemente está arraigada desde mucho tiempo atrás.
Conocer la historia y las diversas expresiones de violencia en el contexto mexicano es una de las formas para afrontarla y evitarla. Esfuerzos como los de la doctora Águeda Goretty tienen un valor fundamental en la lucha contra la violencia y responden a la responsabilidad social que el área académica de derecho y jurisprudencia, y en el resto de la UAEH, tienen al respecto.

Invitada

[ Águeda Goretty Venegas
de la Torre ]

Es doctora y maestra en historia moderna y contemporánea de México por el instituto de investigaciones Doctor José María Luis Mora y licenciada en historia por la Universidad Autónoma de Zacatecas.
Es profesora investigadora de tiempo completo en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo en el área de derecho y jurisprudencia, además, es miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) nivel uno desde 2005.

Entre sus múltiples publicaciones destaca el libro Los avatares de la administración de justicia en Zacatecas, 1812 a 1835, publicado por el Instituto Mora. Sus artículos más recientes son “¿Jefes militares o bandidos? La participación militar liberal durante la guerra de reforma”; “Los privilegios mineros novohispanos a partir de las ordenanzas de minería de 1783: los usos de la justicia”.
En 2011 fue becaria de la fundación Slicher Van Bath de Jong, para el Centro de Estudios y Documentación Latinoamericanos en Ámsterdam, con el proyecto de investigación “De una sociedad corporativa a una sociedad de ciudadanos. Los cuerpos de minería de México y Chile de 1783 a 1835”.

+ La violencia ejercida
por el hombre hacia la mujer en el seno familiar se justificaba y aprobaba si se apelaba al derecho de “corrección” para reprender alguna conducta equívoca de la esposa

+ En la investigación
“Crímenes pasionales durante el porfiriato” resalta un aumento en la prensa de ese periodo sobre crímenes pasionales, comúnmente asociados a la clase baja y su pobre condición moral

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