Bernardo Ángeles Santillán

Si el ser humano sigue con el aumento de sedentarismo estaría firmando un pacto por adelantado con la muerte; se está condenando a cadena perpetua con una silla o con el sillón de su casa u oficina. De las 10 grandes amenazas de mortalidad, cinco son por enfermedades no transmisibles, es decir, evitables o controlables solo con actividad física.

La gente se muere por sobre peso, diabetes, hipercolesterolemia, hipertensión arterial y enfermedades cardiovasculares, todas desarrolladas por el aparentemente inocuo y silencioso virus del sedentarismo.

“El sedentarismo es la mayor amenaza para la salud de los seres humanos, se ha asociado a la mayoría de enfermedades no transmisibles, incluso hasta algunos tipos de cáncer y enfermedades neurodegenerativas”, precisa el médico especialista en medicina del deporte, John Duperly.

“Todo lo que un país invierta en deportes se ahorra en la construcción de hospitales”, profesor Mariano Guiraldes.

Y cuánta verdad hay en esos conceptos, se ha logrado que nuestros niños desde el jardín de infantes tengan obligatoriamente como mínimo dos clases semanales de educación física y la práctica en la iniciación deportiva, lo mismo pasa en la primaria y en la secundaria.

Pero cuando más se necesita, cuando el joven llega a la universidad, la práctica del deporte o de actividades de educación física es optativa, y solo se realiza con base al esfuerzo y la dedicación personal o que se le ofrezca desde las direcciones de deportes. Solo un porcentaje mínimo de los estudiantes hace alguna actividad deportiva.

Se argumentan muchas razones para dejar la práctica deportiva y todas son comprensibles, mucha competitividad, poco tiempo, solo juegan los mejores, no hay espacios para los que no se destacan, hay otras actividades más provechosas para su futuro. Los lugares de práctica no son aptos o son incómodos.

Desde lo corporal elimina grasas, previene la obesidad, mejora la capacidad respiratoria y de los músculos, combate la osteoporosis, mejora la resistencia la fuerza, etcétera.

A nivel psíquico tiene efectos tranquilizantes, antidepresivos, nos proporciona bienestar, y elimina el estrés, previene el insomnio y regula el sueño.

A nivel socio afectivo estimula la iniciativa, canaliza la agresividad, nos enseña a aceptar y superar las derrotas, asumir responsabilidades y aceptar normas. Favorece y mejora la autoestima.

Y a través del deporte el joven se incorpora libremente a diferentes y amplios sectores sociales. Los logros académicos son importantes para todos, pero los logros deportivos son de satisfacción personal. Facilitan la integración social, porque los jóvenes de distintas áreas o de distintos ámbitos se integran para buscar un logro en común.

Independientemente de que se practique un deporte, el mundo deportivo en general tiene una importancia muy relevante para los jóvenes, pues les permite incorporarse idealmente a un espacio de relaciones sociales que les son fáciles de asimilar. Por ello, no es extraño el interés que despiertan en los jóvenes, los acontecimientos deportivos, como una dinámica social a la que pueden incorporarse sin demasiada problemática. A diferencia del arte o la literatura, de la filosofía, de las ciencias o de la política… el deporte ofrece una materia sencilla de entender y que, por no seguir criterios científicos, hace que todo el mundo se sienta capacitado para opinar. Mientras que para hablar de arte, hay que saber de arte, para hablar de futbol todo el mundo se siente capacitado, porque es el deporte histórico de nuestro país, y todos pueden opinar. La misma simplicidad del deporte favorece los intereses de los jóvenes y la concurrencia social como punto de encuentro sobre lo que todos experimentan en opinar. El deporte representa, asociación, relaciones comerciales, idealismo, imágenes de lo que la sociedad viene a ser en cuanto a relación de ciudadanos.

Los jóvenes siempre propenden al bien y buscan asociarse para entretenerse, forman ligas deportivas, compiten entre ellos y al final de cada jornada, quedan unidos por una fraternidad de nobles sentimientos.

Comentarios