A 111 días de haberse presentado el primer caso de Covid-19, nuestro país de acuerdo con la Universidad de Johns Hopkins se ha posicionado en el tercer lugar a nivel mundial con una tasa de letalidad de 12.1 por ciento, cuando la media mundial ha sido de 6.8. Respecto al lugar que ocupa en contagios confirmados se ubica en el décimo cuarto, hasta el 19 de junio.

Ante esta realidad, la semana pasada inició la reapertura en el país, dejando atrás la cuarentena, afortunadamente en Hidalgo no se hizo. Si bien en México la situación económica prevaleció ante el riesgo de ser infectado por el virus, el impacto económico ha sido demoledor dejando a miles de mexicanos sin empleo, pero aun así las consecuencias serán funestas, habrá más contagios, la amenaza de rebrotes será elevada, se prolongará el tiempo de evolución de la pandemia y aunque no lo queramos habrá muchas más defunciones.

¿Qué ha sucedido?

Mientras en el mundo los países que verdaderamente han domado la pandemia, lo primero que hicieron fue investigar toda lo referente al Covid-19 (su etiología, fisiopatología, tratamiento, complicaciones, formas de transmisión así como los impactos sociales y económicos) una vez enterados sobre el tema, diseñaron una estrategia de comunicación concreta y objetiva para orientar a su población sobre los signos y síntomas que se presentaban con dicho padecimiento, el propósito fue tratarlos inmediatamente antes de convertirse en pacientes críticos; realizaron y siguen realizando pruebas en la población para detectar realmente el número de infectados, mediante lo cual tuvieron más claro el panorama, con dicha información diseñaron políticas públicas coherentes para contener y combatir el avance de la pandemia.

Adecuaron su infraestructura, equipo y tecnología para enfrentarla, estructuraron diversas políticas epidemiológicas, destacando como primer paso el rastreo epidemiológico y cerco sanitario, cerraron fronteras, promovieron el uso de cubrebocas, la sana distancia y el confinamiento obligado, donde incluso se llegó a sancionar a las personas que no lo cumplieran. Los gobiernos se preocuparon por dotarles de víveres o despensas, para evitar que estos salieran, rompiendo con ello la red de contagio, así como otras políticas públicas más, al grado que sus resultados fueron el control, disminución de contagios, pero sobre todo disminuyeron las defunciones. Ante una fase de descenso de contagios y defunciones, tomaron la decisión de levantar la cuarentena y realizar una apertura mesurada, para hacer frente al problema económico.

En nuestro país desafortunadamente ha sido todo lo contrario, se creó un ambiento anárquico, para empezar el consejo de salud tomo las riendas 20 días después de haberse presentado el primer caso (19 de marzo), no se diseñó una política de comunicación eficiente clara y precisa para orientar a los mexicanos como deberían de conducirse ante la epidemia. Mientras el subsecretario de salud ha manifestado no salir, “Quédate en casa”, el presidente de la Republica invitaba a la población a “salir con cuidado”; la jefa de gobierno de la Ciudad de México Claudia Sheinbaum refirió el uso necesario y obligado del cubrebocas hasta mediados de abril, el subsecretario de salud López Gatell ha señalado lo contrario. Esto ha generado una verdadera confusión en las personas. Por lo que muchos mexicanos no tomaron con seriedad el confinamiento, siguieron y siguen saliendo, quienes además no usan el cubrebocas.

México es el país que menos pruebas diagnósticas ha hecho en el mundo, se hacen 1.

8 por 100, por lo tanto, no se tiene con precisión cual es la real morbilidad que se vive en el país. La estrategia federal para romper la red de contagios no está clara y el resultado ha sido la llegada de muchos más enfermos a los hospitales y más graves, lo que se traduce en más defunciones y más contagios. En la Ciudad de México, por ejemplo, los hospitales públicos están a punto de saturarse, los privados ya lo están, al grado que no reciben pacientes Covid-19 (ABC, Médica Sur, Ángeles, entre otros), respecto a las defunciones, hasta el 19 de junio fueron 20 mil 395, como resultado de no tratar a los pacientes en la fase inicial. Los decesos ambulatorios también aumentaron, se entiende por este tipo de decesos, aquellos pacientes que después de ser consultados sin haberles hecho pruebas, se les diagnosticó por sus datos clínicos Covid-19 sin complicaciones; por lo tanto se les envió a su casa, donde al paso del tiempo fallecieron. Se ha tenido conocimiento de esas defunciones a través de los reportes del 911. Respecto a los panteones en la capital de México, han duplicado sus inhumaciones diarias, los crematorios no paran las 24 horas del día.

El doctor Santiago Lastiri Quirós, médico y doctor en políticas de salud y gerencia, quien ha tratado a varios pacientes Covid-19, además de ser un promotor del cubrebocas, la sana distancia y el confinamiento, refiere la importancia de “que toda la población mexicana tenga muy claro cuáles son los signos y síntomas de inicio en el padecimiento, pues si se llegaran a presentar, recomienda inmediatamente acudir con el médico. Lo importante es no dejar evolucionar dicho padecimiento, asistir al último o en la fase crítica es convertirse en candidato para ser intubado”.

¿Cuáles son los signos y síntomas del Covid-19?

Aunque se dice que no existen enfermedades sino enfermos, los signos o síntomas pueden variar, sin embargo, los más comunes son: fiebre, tos seca, cansancio o malestar general, dolor de cabeza, dolor de garganta, dificultad para respirar, dolor abdominal, diarrea, anosmia o falta del sentido del olfato o gusto, dolor muscular. Si se llegara a presentar repentinamente en un paciente tres o cuatro de estos signos o síntomas, donde prevalezca la fiebre, el malestar general y tos seca, inmediatamente se deberá ir con el doctor para ser tratado, así se evitará llegar a ser intubado, entre más se retarde la atención temprana y oportuna, menor probabilidad tendrá de sobrevivir. También es importante llamar al 911 o a cualquier centro de atención sanitaria para que las autoridades de salud estén enteradas.

Conclusiones

El incremento de las defunciones por Covid-19 en México se ha dado porque muchas veces los pacientes acuden en la fase tardía.

Aumentaron por una gran falta de responsabilidad social, se indicó por parte del gobierno confinarse, pero mucha gente no lo ha hecho hasta el momento y siguió saliendo.

La elevación de contagios y defunciones va al alza, concluir la cuarentena y aperturar, dejando la responsabilidad a los estados y a las personas, es una estrategia muy riesgosa.

El ascenso en el número de las defunciones por la enfermedad ha puesto en evidencia la falta de profesionalización del consejo y sistema de salud en México.

Hoy un médico dijo que el triángulo de la vida es: usar cubrebocas, mantener la sana distancia y lavarse las manos. A este triángulo debemos agregar “acude en la fase inicial con el médico si presentas signos y síntomas, así evitarás complicaciones”.

[email protected]

Comentarios