La propiedad intelectual, como el caso de las patentes, es una herramienta básica para incentivar los procesos productivos, además de fomentar y difundir la innovación, por ello las ideas y creaciones que pueden aplicarse a esos procesos son fundamentales y nos permiten aportar valor agregado a los productos, también a la difusión del conocimiento, transferencia tecnológica, promoción de marcas, patentes, diseños industriales y denominaciones de origen.

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Por lo anterior, es relevante la obtención de patentes por parte de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH); las cuales se basan en el trabajo científico de investigadores sobre diferentes rubros. El trabajo innovador de nuestra máxima casa de estudios es un ejemplo a seguir y representa un modelo muy loable que muestra que cada vez se hace más necesaria la creación de una agenda formada por iniciativas y aspiraciones para impulsar la propiedad intelectual, con las que se esperaría dar a nuestro país un impulso decisivo en ese campo.

En ese contexto, el rector de la UAEH Adolfo Pontigo Loyola refirió que dentro del Plan de Desarrollo Institucional (PDI) se contempla el programa de desarrollo e innovación en investigación, con el objetivo de promover los avances en investigación científica, además del proceso técnico de la protección de la propiedad intelectual que resulta de la investigación que realiza la Autónoma de Hidalgo, quien recientemente recibió siete patentes.

Cabe mencionar que actualmente la máxima casa de estudios de la entidad tiene 12 títulos de patente ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) y 40 solicitudes para otros desarrollos científicos.

En efecto, es muy importante formar recursos humanos capaces de realizar desarrollos e incrementar la productividad académica de artículos científicos y patentes, porque son fundamentales para que nuestro país se interne en el camino del desarrollo para un futuro promisorio. Desde luego, nuestro país encara problemas que quizá para enfrentarlos contamos con una valiosa base de recursos naturales, tanto renovables como no renovables, como son los minerales, pero quizá tendríamos un mal futuro como productor primario porque la explotación de esos recursos tal vez no suministrará suficientes empleos para la población y porque ser productor primario es una ocupación riesgosa, como lo demuestra a menudo la caída de los precios de las materias primas. De manera que los recursos deben utilizarse de modo racional, en tanto se transforma la economía en algo versátil y diversificado a través del desarrollo de la ciencia y la tecnología.

Es una buena oportunidad para reflexionar sobre los desafíos a los que nos enfrentamos como país y empezar realmente a incorporar la utilización de la ciencia, tecnología e innovación en pro de un mejor país, porque la vida intelectual de una comunidad es el fundamento que sustenta la fortaleza de sus instituciones.

Así, para tener un México exitoso deben fortalecerse sus instituciones de educación superior dotándolas de recursos adecuados, y más las que poseen un legado genuino de décadas, como la UAEH en materia de desarrollo de conocimiento.

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