Pobladores de la localidad perteneciente a Zacualtipán desconoce por qué no fue concluida

DIANA PAOLA BAUTISTA SÁNCHEZ

Pachuca.- Después de casi 14 años de haberse planeado la segunda fase del salón de usos múltiples de la localidad Santo Domingo, en Zacualtipán, la población desconoce por qué no fue concluida, pese a que existe un expediente técnico firmado por el entonces alcalde Edgar Rosales García, el coordinador del comité de planeación de desarrollo regional (Coprader) Deldelquer Olivares Mercado y el titular de la Secretaría de Obras Públicas, Desarrollo Urbano y Ecología (SOPDUE), Héctor Henkel Castañeda.

Para conocer más a fondo el tema, fue realizada una solicitud de información a través de la Plataforma Nacional de Transparencia (PNT), donde se cuestionó el por qué la obra nunca fue construida, a lo que el ayuntamiento respondió que el motivo es desconocido.

El auditorio fue una iniciativa de los pobladores de la localidad, con el propósito de tener un lugar donde los jóvenes pudieran realizar encuentros deportivos y recreativos, así como para eventos de la comunidad; la dimensión que tendría el salón era de 24.30 metros por 30.30 metros.

De acuerdo con testimonios de la ciudadanía, el auditorio contaría con una cancha de básquetbol, un espacio donde los espectadores observaran el partido, dividido por escalones en diferentes niveles, y bajo esa área contemplaban dos vestidores y dos baños, uno para hombres y y el otro para mujeres, además de un cuarto para usarlo como bodega, tienda o cocina.

Al ser un proyecto de gran magnitud, tuvo que dividirse en dos etapas, para las cuales no se estableció fecha de finalización durante la planeación, por lo que hasta que estuviera terminada la primera fase, continuaría la segunda.

La primera etapa consistía en la elaboración de la infraestructura, que incluiría piso y techumbre; en la segunda instalarían los baños, vestidores, ventanas, etcétera. Todo ello debía plasmarse en documentos oficiales para dar legalidad al espacio.

El auditorio
fue una iniciativa de los los habitantes del lugar, con el propósito de tener un lugar donde los jóvenes pudieran realizar encuentros deportivos y recreativos, así como para eventos comunitarios

La primera etapa
consistía en la elaboración de la infraestructura, que incluiría piso y techumbre; en la segunda instalarían los baños, vestidores, ventanas, etcétera

+ Los gastos
de muros, lozas y escalones, piso y techumbre ascendieron a 240 mil pesos; fueron instalados por la población

+ La obra
en su primera fase comenzó en 2003 y finalizó en 2006; El periodo gubernamental terminó y al frente del ayuntamiento quedó Edgar Rosales García. La obra debía comenzar con la segunda etapa, pero no sucedió

+ Elementos
como puertas, vidrios, tabiques y tuberías, material eléctrico, tableros y aplanados, figuran con una inversión total de 194 mil 470 pesos

El proyecto

La construcción quedó en manos de un comité representante, quien el 18 de marzo de 2001 solicitó la colaboración del ayuntamiento municipal que, mediante un contrato, aceptó formar parte de la primera etapa de construcción con la modalidad de ejecución directa.

Según el presidente del comité Armando Bautista Hernández, los gastos de los muros, vestidores, lozas pequeñas donde estarían las ventanas y los escalones fueron pagados en su totalidad por la comunidad, mientras que los del piso y techumbre, que ascendieron a 240 mil pesos, fueron divididos en dos partes: la primera fue aportada por el pueblo, mediante un depósito bancario de 120 mil pesos, y el resto lo colocaría el ayuntamiento, a través de materiales para terminar la obra.

Al ser un proyecto grande, el otrora presidente municipal Luis Ambrosio López Pelcastre no lo vería concluir durante su periodo, por lo que pidió al próximo alcalde que no dejara a la deriva la obra y le diera el seguimiento adecuado, además del apoyo necesario hasta que las dos etapas estuvieran finalizadas.

La construcción de la primera fase comenzó en 2003 y finalizó en 2006; se cumplió con todo lo establecido en la solicitud aprobada en 2001. El periodo gubernamental terminó y al frente del ayuntamiento quedó Edgar Rosales García. La obra debía comenzar con la segunda etapa, pero no sucedió.

El presidente del comité aseguró que buscaron al nuevo alcalde para darle continuidad a la obra, pero no obtuvieron el apoyo esperado, razón por la cual no comenzó la segunda etapa, que contemplaba los baños, vestidores y los acabados en general.

Las peticiones cada vez fueron más, sin embargo, el apoyo se fue desvaneciendo poco a poco, hasta que fue negado por completo.

Los años pasaron y la comunidad no contaba con los recursos suficientes para concluir el proyecto por su propia cuenta, así que comenzó a darle utilidad en las condiciones en las que estaba, no obstante, el comité continuó con la insistencia hacia el alcalde.

Según Armando Bautista, el ayuntamiento expresó que la obra había sido catalogada como terminada y no invertirían más en el proyecto.

A partir de ese momento, delegados de la localidad insistieron en la exigencia del apoyo, no obstante, la obra comenzó a deteriorarse, por lo que representa un riesgo para la salud.

Lo anterior debido a que los baños, a pesar de no estar terminados, han sido utilizados por las personas. Ante ello, fueron adaptadas tres letrinas, que funcionaron durante un periodo, pero con el paso del tiempo se convirtieron en un problema sanitario que hasta el momento no ha sido resuelto.

Transparencia

De acuerdo con la información obtenida a través de la plataforma de transparencia, el ayuntamiento no posee la documentación de la primera etapa del proyecto, en cambio existe una carpeta de planeación de la segunda fase, que está validada por la Secretaría de Planeación y Desarrollo Regional, el entonces presidente municipal y Deldelquer Olivares, pero según los pobladores, ellos no poseen dicho documento.

Dentro de la carpeta hay documentos que muestran la cotización de los materiales que utilizarían para la segunda etapa, así como una lista de materiales para plomería, como: pegamento, tubería y codos de PVC, TEE de cobre, lijas, pasta para soldar y soldadura. En otro apartado está la lista de muebles para baño, como: cuatro lavabos, siete WC, dos tinacos de mil 100 litros, accesorios para WC y cuatro llaves para lavabo, además de 28 cubetas de pintura vinílica y 10 de sellador vinílico de la marca Comex.

En el listado aparecen elementos como las puertas, ventanas, vidrios, lo faltante de blocks, tabiques y tubos de concreto, al igual que los materiales para las instalaciones eléctricas, tableros y aplanados; con una inversión total de 194 mil 470 pesos.

Según el actual encargado de Obras Públicas del ayuntamiento Mario Bautista López, una segunda etapa fue planeada, pero la razón por la que no se llevó a cabo es desconocida, a pesar de que el cronograma indica que comenzaría su construcción en julio de 2006 y finalizaría en septiembre del mismo año.

Mario Bautista recordó trabajar para la Secretaría de Contraloría estatal en dicho año, como encargado de corroborar que las obras estuviesen terminadas y en buenas condiciones, como lo planteaba el entonces presidente municipal Edgar Rosales, sin embargo, no recuerda haber dado por finalizada esa obra.

Hasta el momento no han sido respondidas las peticiones de la población para la terminación del proyecto, pues dicen que el ayuntamiento da prioridad a los eventos del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia del municipio (DIF) y ya no quieren darle apoyo a ese tipo de obras.

Por lo anterior, los pobladores expresaron su cansancio al obtener la misma respuesta del gobierno municipal, pero no cuentan con los recursos suficientes para terminar el espacio por su cuenta, por lo que el uso constante ha desgastado el inmueble, que poco a poco está quedando en las ruinas.

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