Sin duda quienes, lo mismo en las redes que en los medios impresos y electrónicos, critican al licenciado Andrés Manuel López Obrador forman parte de los villanos favoritos de las huestes pejelagartianas o lopezobradoristas que recurren a la injuria para descalificarlos. Suelen asumirse doctos y dueños de la verdad y evaden el debate de altura, civilizado, fundamentado y con respeto al que piensa diferente.
De entrada, a quienes criticamos o no simpatizamos con el licenciado López Obrador, nos califican maiceados al servicio de la mafia del poder, asumen que somos unos pendejos que no hilamos conocimientos de naturaleza alguna y respondemos mecánicamente, amanuenses del titiritero porque ellos, y solo ellos, desde sus espacios nos injurian e instalan en el bando de los malos, porque su jefe y guía lo determinó: buenos y malos, ricos y pobres, deshonestos y honestos, pero solo ellos, militantes de Morena.
La escuela del licenciado Andrés Manuel López Obrador tiene la virtud de lograr que sus discípulos, seguidores, fans y adoradores, igual que los integrantes del Consejo de Administración de Morena AC, tengan esa enorme capacidad de repetir una mentira hasta hacerla verdad y asumirse víctimas de una embestida urdida por la mafia del poder.
Montado en el discurso cuya verdad es única y cualquier crítica hacia ésta simple y llanamente está engendrada por la perversa opinión de quienes piensan diferente y no comulgan con su credo, el licenciado López Obrador no admite que su grupo también tiene características de una mafia que se desgajó de las corrientes más radicales e incluso corruptas del Partido de la Revolución Democrática (PRD).
¿Por qué en su respuesta a quienes cuestionaron su declaración 3de3 no cita una sola línea contra el PRD más reitera el mismo rollo justiciero acusatorio contra el que denomina PRIAN? Era elemental una respuesta de ese nivel. Más de lo mismo. Incluso, el viernes pasado como colofón de mi artículo en el que cuestioné el contenido de la “declaración patrimonial”, advertí:

¿Qué le parece? Por supuesto, imaginamos la respuesta del licenciado Peje para acusar a Ochoa como parte de la mafia del poder. Y más, en las redes los pejelagartistas harán trizas a los que hemos osado cuestionar a su pastor. Conste.

Y ocurrió. “Elemental, mi querido Watson”, respondí a un mensaje que, por WhatsApp, me envió mi excompañero ceceachero Juan Manuel Bastida Gasca, con la referencia: “Ahí está la respuesta a tu artículo”. En efecto, adjuntaba un texto de otro twit, este de @comsatori, de la página de Facebook con la misma denominación.
El texto, de cuyo contenido se respetan hasta las faltas de ortografía, es una extraordinaria cuanto recurrente respuesta a la crítica del dirigente nacional del PRI, con generalidades, imprecisiones y, sobre todo, al margen del tema que en nada concierne a dependencias del gobierno federal, menos a los periodistas, porque el motivo y la consecuencia es una declaración patrimonial a la que se han ceñido los dirigentes del PAN y del PRI, además de la lideresa del PRD.
Va el texto divulgado, el pasado fin de semana, por @comsatori. A saber:
“Carta Abierta a Enrique Ochoa Reza.

“Tienen al CISEN, tienen a cientos de periodistas afines al sistema, tienen a Hacienda, tienen a la PGR, tienen al espionaje del Ejército, tienen a la Banca a su favor, tienen a la marina, no ha salido en panamá papers, ni en wikileak”

, y lo único que dice el presidente del PRI, “Esa es vida donde no gasta, no gana, no renta y no es dueño de nada, no la tiene ni Obama.

“Si es verdad que López Obrador tiene posesiones, que es un corrupto, y que ha robado, ¿son tan ineptos en su trabajo los priistas, que ni con todas esas instituciones a su favor, pueden encontrar algo? ¿Y los periodistas afines al sistema, son igual de ineptos que los priistas que no encuentran nada? ¿su información sale de puros memes de Internet?
“Sostenga su dicho Sr Enrique Ochoa Reza y denuncie a López Obrador por malversación de fondos públicos, denúncielo por robo al erario público, ¿no tiene la capacidad? Si no lo denuncia, entonces el que miente es usted.
“Los ciudadanos estamos hartos de políticos mentirosos, si el SR López obrador miente, denúncielo, sino, es claro, que estamos hartos de políticos como usted. c.c.p: Jesús Zambrano” (sic).
Más tarde, en su cuenta de Twitter, el licenciado Andrés Manuel López Obrador publicó:
“Están como enchilados los políticos corruptos, cínicos e hipocritas del PRIAN, socios, achichincles y corifeos, por mi declaración de bienes. Les parece inconcebible que no tenga casas, cuenta de cheques, tarjeta de crédito ni automóvil propio. Es sencillo: no soy como ellos, nunca me ha interesado el dinero y aclaro que no todo el que tiene es malvado” (sic). Una ofensa al sentido común. ¿El eje de la campaña es injuriar? Más de lo mismo con las huestes pejelagartianas. ¡Ah!, al licenciado López Obrador solo le gusta que le digan Peje, no Pejelagarto, alias original de este demócrata. Conste.

Comentarios