El uso del dinero virtual solo era una operación financiera del futuro en las novelas de ciencia ficción. Sin embargo, ante el desarrollo tecnológico hoy es posible efectuarlas en los mercados financieros a través de Fintech. Pero veamos, ¿qué son las Fintech? Son empresas ligadas a los negocios de manera digital que brindan servicios financieros mediante el uso e implementación de la tecnología que permita distribuir el producto de manera exponencial y utilizan páginas web, aplicaciones y redes sociales con el fin de agilizar y simplificar su proceso de atención y se denominan startups financieras.

Ante el crecimiento de esas empresas, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), sus autoridades financieras y otras instituciones han desarrollo una Ley para Regular las Instituciones de Tecnología Financiera, mejor conocida como Ley Fintech, para mejorar la protección al consumidor.

Hoy, ante los riesgos y responsabilidades latentes de inseguridad no solo física sino digital que sufrimos los ciudadanos y para asegurar la confidencialidad de la información para los fondos de pago compras y envíos de manera digital, en monederos electrónicos o conocidos como wallets en los teléfonos celulares se requiere de mecanismos legales de protección.

Algunos países que también tienen políticas regulatorias en marcha son Abu Dhabi, Australia, Canadá, Holanda, Hong Kong, Malasia, Reino Unido, Singapur, y México es pionero en Latinoamérica en regulación, así que el 8 de marzo de 2018 se firmó la Ley Fintech y se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 9 de marzo. ¿Qué regula esta ley? busca normar la organización, operación y funcionamiento de esas empresas para brindar protección a los usuarios que soliciten los servicios de las ITF.

La ley establece un marco de prevención de “lavado” de dinero. Prevé realizar operaciones en moneda nacional y activos virtuales, todos los pagos deberán gozar de liquidez inmediata y los usuarios podrán disponer del dinero al momento y no se generarán cargos a sus cuentas previa autorización del Banco de México.

Las instancias encargadas de su supervisión serán la Comisión Nacional Bancaria (CNBV), Banco de México (Banxico), Comisión Nacional de Defensa de Usuarios Financieros (Condusef). Las figuras contempladas para su regulación son todas las Fintech: instituciones de tecnología financiera (ITF) las ITF de financiamiento colectivo o crowdfunding; las ITF de fondos de pago electrónico y las operaciones con activos virtuales; cada una deberá cumplir con requisitos para el uso de activos virtuales y/o criptomonedas que sean autorizados por el Banco de México, pero ¡mucho cuidado! No son reconocidos como moneda de curso legal y no están respaldadas por el gobierno federal. Su valor es muy volátil y no hay amparo alguno en caso de pérdida.

Norma a los usuarios de servicios financieros y las sanas prácticas de las startups o Fintech tienen entre otras acciones: emitir una disposición en materia de transparencia financiera y sanas prácticas con la finalidad de supervisar los modelos y contratos de adhesión; tendrán comprobantes de operación y publicidad; las páginas de Internet de las ITF brindarán información clara y oportuna sobre los derechos y obligaciones de los usuarios, costos y comisiones que se generen; así como los riesgos en la contratación y operación de los productos y servicios que ofrecerán son bajos.

El Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco) prevé una disminución del uso de efectivo e inclusión financiera con las instituciones de tecnología financiera, lo que hará ágil el flujo de efectivo físico y electrónico que la economía requiere “para hacer transacciones comerciales y financieras seguras”.


Estaremos preparados ya para usar las Fintech. ¡Esta ley a quién protege, a usuarios o empresarios!

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