La pobreza es un problema estructural que ha estado presente a lo largo de la historia de México, ante ello han surgido diferentes políticas sociales, en la década de 1980 emanó el Programa nacional de solidaridad (Pronasol 1988-1994); posterior fue el de educación, salud y alimentación (Progresa 1994-2000), el cual tuvo un cambio drástico en materia de combate a la pobreza, ya que dirigió sus esfuerzos a la localización especifica de la pobreza extrema; para el periodo 2000 a 2006 surgió el programa de desarrollo social y humano, la estrategia se denominó Contigo; posteriormente de 2006 a 2012 se implementó Oportunidades, que se enfocó a la alimentación, educación, salud, vivienda y servicios básicos, sin embargo los logros son limitados, por ejemplo en el caso de la alimentación se presenta un fuerte rezago.
La alimentación es una necesidad indispensable para el desarrollo del ser humano, realizarla correctamente de acuerdo con la edad, debe promover en los integrantes de la familia un crecimiento adecuado, que les permite conservar un peso y talla óptimos con lo cual eviten enfermedades que se presentan por deficiencia o exceso de nutrientes, por lo que una alimentación adecuada permitirá gozar de un pleno bienestar biológico, psicológico y social. En ese sentido, según datos del Inegi tabulados de la Encuesta Intercensal 2015, elaborada en diciembre de ese año, con estimaciones de los hogares y su distribución porcentual según limitación de acceso a la alimentación de los mayores de 18 años, por falta de dinero en los últimos tres meses por municipio y situación de acceso a la alimentación, se presentan los siguientes hallazgos:
El municipio que presenta mayor porcentaje de inseguridad alimentaria leve es Chilcuautla; esto representa poca variedad de acceso a alimentos por un adulto, en esa condición los municipios que presentan mayor porcentaje son: Xochiatipan con 79.01 por ciento, seguido de Atlapexco con 70.35 y Cardonal con 56.40 por ciento. En tanto que la inseguridad moderada se considera cuando algún adulto se quedó sin comida, los tres últimos municipios en éste son: Huehuetla con 19.02 por ciento, Chilcuautla con 18.76 y Alfajayucan con 18.42 por ciento. En lo referente a cuando un adulto comió menos, el último municipio es Chilcuautla con 38.98 por ciento, seguido de Alfajayucan con 34.74 por ciento y Lolotla con 34.5 por ciento. En el caso de si algún adulto dejó de desayunar, comer o cenar, el último municipio es Chilcuautla, seguido de Lolotla con 17.87 y Tepehuacán con 17.74 por ciento.
La condición de inseguridad alimentaria severa corresponde a si algún adulto sintió hambre pero no comió, el último lugar es Alfajayucan con 21.34 por ciento, después Chilcuautla con 21.27 por ciento y Huehuetla con 19 por ciento. Y, en si dejó de comer todo un día, el último municipio es Jaltocán con 17.28 por ciento, después Huehuetla con 17 por ciento y Alfajayucan con 16.97 por ciento.
Sin duda, la principal es un viraje a la política económica y de producción que permitan el acceso al pleno empleo y una mejora a los salarios, para facilitar el acceso a un sistema de protección social universal. Por ello es importante realizar estudios que hagan visible el problema que significa la pobreza y la carencia alimentaria en las familias hidalguenses, para la pauta en el diseño de estrategias que contribuyan al desarrollo social.

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