Hortensia Montiel Ahumada

El aprendizaje de una lengua extranjera, el inglés, tiene ciertas implicaciones para los estudiantes, porque estos tienen un referente que es su lengua materna, razón por la cual esta interferirá de manera permanente en su aprendizaje. El análisis que a continuación se describe tiene como referente el siguiente principio relacionado con la enseñanza de la gramática: “Toda lengua en uso puede ser analizada en cada uno de esos cuatro niveles: textos, enunciados, palabras y sonidos”. (Thornbury, 2002 mi traducción). El siguiente análisis se realizó considerando ese principio enunciado por el autor antes mencionado.

La finalidad del presente artículo es la de compartir algunas situaciones en las que el español L1 interfiere en el aprendizaje del inglés como lengua extranjera en alumnos de nivel A1 y A2 según el marco común de referencia de las lenguas (MCRL) que se imparte en diversas licenciaturas de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH). La confusión, el enredo, varias veces situaciones graciosas y algunas otras bochornosas son parte de este.

En primer lugar, describiré la relación con el texto, en diversos cursos es común que los alumnos al momento de leer un texto traduzcan una palabra o diversas expresiones, esta es la parte sencilla; lo sorprendente es cuando todo un texto es traducido palabra por palabra con el fin de entenderlo. Las estrategias, las recomendaciones de cómo leer un texto complejo son ignoradas en muchos casos por los estudiantes para usar las que a ellos les reditúan una mejor interacción con el contenido. La parte compleja será cuando los estudiantes presenten un examen de corte internacional dado que las lecturas son extensas y complicadas.

En segundo lugar, el aprendizaje de enunciados, a nivel básico, el orden que guardan los adjetivos en una oración propiciará inversiones que son una constante en la descripción de diversas situaciones. La gran mayoría de los alumnos de ese nivel están conscientes de ese problema, sin embargo, el español siempre les hace una mala jugada. Es común que ellos escriban: “The house small on the hill”, cuando debería ser “the small house on the hill”; otro ejemplo es que usen una palabra como en español, ejemplo: “Monserrat has 30 years”, en lugar de “Monserrat is 30 years old”, o bien al usar el traductor obtengan la palabra con el significado correcto, pero mal contextualizado y también confundan una palabra por el sonido como se ilustra en el siguiente enunciado: “When I was tiny always caught may attention”. Por un lado, tiny se utiliza con objetos, no con personas y por el otro may suena /mei/ y es leído y pronunciado por los estudiantes como si fuera español, de ahí la confusión y lo usan en lugar de my /mai/.

En tercer lugar, en referencia al aprendizaje de palabras, en esa sección existe una gran variedad de ejemplos que podría mencionar, referiré los más curiosos. La pronunciación del inglés es compleja porque la lengua inglesa moderna es de origen Germánico de la familia indoeuropea, por lo cual idiomas como el latín, francés, alemán, danés, griego e italiano son parte importante del origen del vocabulario. Es por esa razón cuando alguien ha “entendido” una regla de pronunciación o ha asignado un significado a cierta palabra, olvidando la importancia del contexto; se equivoca.

Finalmente, la pronunciación de palabras es algo que cuesta asimilar a los jóvenes de nivel básico, palabras que siempre tienen problema son “since”, se pronuncia, según el Cambridge Advanced Learner’s Dictionary /sins/ los estudiantes la pronuncian /sains/.

Los estudiantes suelen jugar con el sonido y significado de las palabras como si fueran palabras en español; es común que existan mal entendidos. La palabra “way” se pronuncia /wei/ y significa camino o bien si es usada en la expresión “no way” significa de ninguna manera o forma; los estudiantes la usan para referirse a la palabra en español con sonido semejante con el consiguiente enredo. Otra palabra que causa desconcierto es “pinch” se pronuncia /pints/ que significa pellizcar y si en algún momento a esa palabra le prosigue un nombre propio que empiece con e, realmente causa un gran barullo. Los jóvenes tratan de usar las reglas de acuerdo con lo visto en clase, sin embargo, la complejidad del léxico juega en contra del uso que ellos hacen del mismo.

En resumen, aprender una lengua extranjera es complejo y demandante de las habilidades requeridas por parte del aprendiente para practicar y consolidar su aprendizaje; de igual manera requiere del profesor de formas distintas de aproximar la clase con el fin de promover el aprendizaje de este.

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