Existen bandas con una mística difícil de repetir, e Interpol es una de ellas. Desde su debut en el ahora lejano 2002, la agrupación neoyorquina exhibió una energía incomparable que si bien no se ha propagado con la misma intensidad álbum tras álbum, sí exhibe un crecimiento musical y hasta espiritual. Así que, con motivo del lanzamiento de Marauder, su placa más reciente, decidimos ordenar sus discos del peor al mejor por si gustas descubrir (o redescubrir) a la banda indie más grande en lo que va del siglo XXI.

6. Interpol (2010). El cuarto álbum de la banda fue un trabajo al que le afectaron diversos factores, desde el fracaso de su placa antecesora hasta la salida del bajista Carlos Dengler a semanas de su publicación. Si bien tenemos un material harto atmosférico y lleno de texturas en temas como “Lights” y “Barricade”, lo cierto es que se siente desangelado y sin mucha inventiva. Incluso hoy, a ocho años de distancia, es difícil digerir un material tan turbio como Interpol.

5. Our love to admire (2007). Se suponía que el tercer disco de Interpol los iba a encumbrar como la agrupación más grande del planeta. Y tenía todo a su favor: el cambio a una disquera más grande (de Matador a EMI), un productor laureado, carta blanca en el presupuesto, las letras y la experimentación sonora… Sin embargo, el producto final resultó muy mediano y el grupo destinado a ser el rey del rock alternativo del siglo XXI quedó como el bufón de la corte. Eso sí, continúa como su álbum con mayor nivel de producción y el tiempo le ha devuelto la gracia de los escuchas gracias a canciones como “The Heinrich manouver” y “Rest my chemistry”.

4. Antics (2005). Más de uno dará el grito en el cielo por el lugar que ocupa el segundo disco de Interpol y quizá tengan razón. Veamos: fue el álbum que volvió popular a los comandados por Paul Banks, casi todas sus canciones pueden funcionar como sencillos y, además, revive de forma vigorosa el new wave. Sin embargo, y ya viéndolo en retrospectiva, Antics es un material que a momentos es precipitado, como si los propios integrantes de Interpol pensaran que su popularidad sería pasajera y por lo tanto debían quemar sus naves lo antes posible. Con todo y eso, ¿a quién no se le pone chinita la piel cuando escucha los primeros acordes del bajo en “Evil”

3. Marauder (2018). La placa más reciente de Paul Banks, Daniel Kessler y Sam Fogarino es un ejercicio perverso que nos lleva entre la incertidumbre del ser a la crudeza de la naturaleza humana, todo esto adornado en una onda post punk bien pensada y mucho mejor ejecutada. Se nota a una banda libre de complejos, más experimentada en la vida y sin la necesidad de complacer a quien se le ponga enfrente. A pesar de que no tiene el punch que la agrupación ha exhibido en otros momentos, su belleza radica en otro sentido: la madurez musical.

2. El pintor (2014). Dicen que cuando una flama está a punto de extinguirse brilla en todo su esplendor, y la del quinto material discográfico de Interpol casi provoca un incendio forestal. Y es que el trío supo salir de los baches y enfocar toda su frustración acumulada en un álbum bastante sólido, magistral, que renueva la esencia de la banda con canciones como “All the rage back home”, “My desire” y “Anywhere”. El pintor permitió a Interpol volver a las grandes ligas y convertirse en los consentidos de muchos.

1. Turn on the bright lights (2002). Y el mejor disco de Interpol es… el primero. Su debut es impresionante, colosal; tan solo con escuchar temas como “Obstacle 1” o “PDA” nos damos cuenta de su potencial. Este álbum en su tiempo representó una bocanada de aire fresco para la música en general y además fue el punto de partida real (en tu cara, The Strokes) para una década dominada por el rock alternativo. Y si a eso le sumamos las numerosas bandas que copiaron en mayor o menor medida el estilo sombrío de Interpol (Editors, The Bravery, Káiser Chiefs, Boy Kill Boy y hasta un poquito los Arctic Monkeys, entre otras), terminamos por percatarnos de su relevancia. ¡Oh, salve Interpol!
¿Están de acuerdo con la lista? Envíen sugerencias y comentarios. Por lo mientras escuchen Marauder, no se decepcionarán.

@Lucasvselmundo
[email protected]

Comentarios