Alejandra Ortiz Medrano nació en Guadalajara, Jalisco. Estudió biología y un doctorado en ecología evolutiva en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Desde 2006 se dedica a la comunicación de la ciencia, algo que disfruta mucho. Radica en Valle de Bravo, Estado de México, con su pareja y dos gatitas, algo que, como su vocación, también disfruta mucho.

Es autora de un singular texto: El libro de las investigaciones medianamente serias, del que se apunta: “50 curiosidades para (casi) entender el mundo a partir de la ciencia”.

Y con ella de la mano se recorren preguntas curiosas –o científicas– que posiblemente, se advierte, cualquier persona, en algún momento, llegó a considerar.

Hay una advertencia que precisa: “Cualquier parecido con la realidad (no) es mera coincidencia. Los datos que se presentan se basan en información completamente seria (bueno) y en fuentes 100 por ciento respetables (eso sí va en serio) –a excepción de algunos pocos de los personajes, ellos sí son medio inventados (¡pero no todos!)–.

No deja de ser interesante lo que manifiesta la autora: “Hace varios años, festejando mi cumpleaños junto con varios amigos y algunas cervezas, entre risas y un poco de quejas respecto a nuestras labores en la investigación científica, nos dimos cuenta de que, a pesar de las congojas que vivíamos como estudiantes de posgrados en ciencias, los placeres eran mayores.

“Sobre todo porque disfrutábamos mucho de enterarnos de diversas explicaciones a fenómenos que tal vez ni siquiera sabíamos que existían, de las preguntas que muchas veces sonaban absurdas, pero que iniciaban investigaciones maravillosas, de la creatividad que tienen los científicos para indagar sobre el mundo y, claro, de sentirnos parte de esa comunidad científica”.

Y más adelante: “Para mí este libro es una expresión del gozo, la admiración y la diversión que siento al comprender y explicar el mundo desde la ciencia”.

Los puntos que presenta Alejandra Ortiz los divide en cinco grupos. Quizá los más llamativos son los que se enumeran de los 50 en total.

Primera parte: cuerpo. ¿Qué pasa con la piel cuando salen ojeras?, ¿la maldad es hereditaria?, ¿por qué me salió una alergia de la nada?, ¿por qué te mareas si lees en el coche?, ¿por qué todos los bebés recién nacidos se parecen tanto?, ¿hace daño tronarse los dedos?, ¿es necesario bañarse diario?, y ¿por qué cuando no duermo me pongo de malas?
Segunda parte: alimentos. ¿Los humanos somos naturalmente carnívoros o vegetarianos?, ¿por qué es tan bueno el caldo de pollo para la gripa?, ¿por qué las embarazadas tienen antojos?, ¿los endulzantes artificiales son tan malos como dicen?, y ¿por qué de niños no me gustaba la cerveza y ahora sí?

Tercera parte: naturaleza. ¿Son mejores los perros a los gatos?, ¿cómo es que las plantas siguen al Sol?, ¿algunos animales pueden detectar enfermedades en las personas?, ¿las plantas tienen conciencia?, ¿los perros razonan?, ¿qué relación tiene el calor con la incompetencia laboral?, ¿las abejas tienen lenguaje?, ¿por qué a donde viajo hay gorriones?, ¿el café es bueno para las plantas?

Cuarta parte: evolución. ¿Por qué se extinguieron los dinosaurios?, ¿por qué la piel se pone chinita?, ¿venimos de los monos?, ¿para qué sirve el apéndice?, ¿por qué ocurre el hipo?, y ¿por qué solo tenemos pelo en ciertas partes del cuerpo?

Quinta parte: dos de pilón. Únicamente dos interrogantes: ¿qué es el efecto placebo?, y ¿por qué la ropa mojada cambia de color?

Para demostrar que hay un sustento científico en las respuestas, hay un amplio espacio, al final, con explicaciones.

De editorial Planeta, la primera edición impresa en México es de junio de 2019.

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