El 29 de abril de 1969 falleció en Pachuca el licenciado Isaac Piña Pérez, y a medio siglo de su fallecimiento la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) presentará parte de la colección en honor del añorado académico de la entonces Escuela de Derecho y Ciencias Sociales de la máxima casa de estudios de la entidad.
En este primer libro, Isaac Piña Pérez. Obras (in)completas, el lector encontrará el prólogo de la ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) Norma Lucía Piña Hernández, hija del académico; una presentación del rector de la UAEH, el maestro Adolfo Pontigo Loyola; notas introductorias del cronista Juan Manuel Menes Llaguno y tres investigaciones históricas del profesor universitario Isaac Piña.
Nació en 1922 en Atotonilco el Grande, aunque adoptó como su lugar de origen Metztitlán. Fue profesor normalista y alcanzó la licenciatura en derecho en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). En su tránsito por la UAEH desarrolló su vocación magisterial y llegó a ser director del seminario de tesis de la Escuela de Derecho.
Además de su acucioso interés por la ciencia jurídica, cultivó la poesía y la historia de la entidad. En esta primera entrega abordaremos el capítulo “Erección del estado de Hidalgo” del libro Isaac Piña Pérez. Obras
(in)completas, editado por la Autónoma de Hidalgo. Advertimos que la descripción del tema, escrito en 1956, se considera una fuente primaria de consulta, aunque algunos de los que han abordado el tópico han omitido dar los créditos autorales a Piña Pérez.
Para desarrollar su trabajo de investigación sobre la erección del estado, el autor consultó más de una decena de textos, entre los cuales están: Memoria del Estado de México de Manuel Riva Palacios, Decretos del Congreso constitucional del Estado de México, Historia del Congreso Extraordinario Constituyente de 1856-1857, el Periódico Monitor Republicano de 1868 y 1869, Bosquejo geográfico-histórico de la diócesis de Tulancingo del párroco Canuto Anaya y varios boletines del Archivo General de la Nación.
En conclusión, la investigación lleva a ubicar el Decreto de Erección del Estado de Hidalgo y los trabajos preparatorios que fueron desarrollados, de los cuales han dado cuenta diversos historiadores; sin embargo, existen datos que citan antecedentes poco conocidos para quienes desean abundar más en la historia de Hidalgo.
La investigación de Piña Pérez inicia con la descripción del régimen colonial en México, basado en un centralismo gubernamental sobre un extenso y accidentado territorio. Comenta sobre los monopolios exclusivos de la metrópoli española y un retraso natural en la economía y en la educación de los habitantes de la Nueva España.
En el siglo XVI, en el actual Hidalgo solamente existían centros mineros que obligaron a la apertura de caminos reales construidos a costa de ese sector. Es importante señalar a don Alfonso de Villaseca, propietario de las minas de El Cardonal, quien financió el camino real de las minas de Ixmiquilpan; posteriormente, en el siglo XVIII, se prolongarían esos caminos al Real de Minas de Zimapán, que permitían el tránsito de diligencias a Querétaro y Guanajuato. Por su parte, el conde de Regla comunicaría las minas de Santa María de Regla.
En esa época, los centros de comunicación agrícola eran situados en regiones planas, como Tulancingo, y las cercanas minas de Pachuca y Real del Monte.
El federalismo dividió en 1824 el territorio en estados, tratando de solucionar los problemas de economía, agricultura y educación; no obstante, las extensiones de algunos eran amplias y opuestas a las actividades humanas. El Estado de México, que surgió en 1824, comprendía las actuales entidades de Morelos, Hidalgo, Guerrero, parte de Tlaxcala y lo que era conocido como Distrito Federal.
Por su extensión, el Estado de México fue un sitio preferido para rebeliones y correrías de guerrilleros, conservadores y liberales; posteriormente, aparecieron los asaltantes y plagiarios. Al respecto, don Manuel Fernando Soto en alguna ocasión dijo, parafraseando las palabras de ministro de Juárez: “Los pueblos del Estado de México nos dan más guerra que el Ejército francés”. Con relación a la recaudación de impuestos, esta era prácticamente nula; en consecuencia, los habitantes de muchas regiones se vieron aislados de los beneficios de los gobiernos.
El Estado de México, por su amplitud de territorio y falta de gobernabilidad, estuvo sujeto a mutilaciones. El 15 de mayo de 1849 fue creado el Distrito del Gobierno Federal; después sería el nacimiento del estado de Guerrero. Años más tarde se redujo más el territorio del Estado de México al anexar al Distrito Federal el territorio de Tlalpan.
La intervención francesa dio margen a la creación del segundo y tercer distrito militar, que se convertirían en los estados de Hidalgo y Morelos, y la anexión del poblado de Calpulalpan a Tlaxcala.
Isaac Piña Pérez describió que con el triunfo de la revolución de Ayutla continuaron los proyectos y trabajos de nuevas entidades. Con la Constitución de 1857 y el decreto del 7 de junio de 1862 se dividió el Estado de México en distritos militares, dando cauce a que partidarios de los pueblos solicitaran las separaciones del Estado de México.
Derrotado el imperio en 1867, continuaron encauzando los trabajos para crear un nuevo estado, el de Hidalgo; el Congreso de la Unión recibió solicitudes procedentes de Zempoala, Xochicoatlán, Nopala, Huejutla y Pachuca, entre otros. Para ello se solicitó la anuencia del Estado de México, con el fin de continuar con los trámites de la creación de una nueva entidad, y se procedió a la consulta en las legislaturas de los estados.
Don Manuel Fernando Soto pronunció, el primero de diciembre de 1868, ante el Congreso de la Unión, un discurso donde expuso los motivos para la creación del estado de Hidalgo. El 31 de diciembre los diputados se entrevistaron con el presidente Benito Juárez; el 9 de enero de 1869 se turnó el proyecto al Poder Ejecutivo y el día 15 se expidió el Decreto de Erección del Estado de Hidalgo. Seis días después se designaba al gobernador provisional, el liberal abogado y coronel Juan C Doria, quien sería el encargado de convocar a elecciones de diputados y gobernador, sujeto a las leyes del Estado de México.
El texto de Isaac Piña Pérez concluye con la transcripción de los documentos oficiales que dieron origen al estado de Hidalgo.
Esperamos sus comentarios en la dirección electrónica: [email protected]

Comentarios