Jeff Beck representa uno de los hitos de la guitarra más innovadores y virtuosos de la historia del rock, siendo uno de los músicos más influyentes para toda una nueva generación, que encontró en su creación y técnica un modelo a seguir.
Nació el 24 de junio de 1944, en Wallington, Surrey, Inglaterra, y se interesó en la música a corta edad, llegando a ser a los 11 años un pianista y guitarrista competente. Su carrera artística comenzó con su participación en variadas agrupaciones en el Wimbledon Art College de Londres –la más importante fue The Tridents–, donde se creó una sólida reputación como músico de soporte para Lord Sutch, quien lo orientó para que en 1964 fuera el guitarrista sustituto de Eric Clapton en The Yardbirds, agrupación pionera del R&B, en la que Beck rápidamente impactó por sus impresionantes pirotecnias en la guitarra, con el uso de efectos no comunes para la época, como la distorsión y el feedback.
Luego de tocar por tres años con esa agrupación, las tensiones con sus compañeros llegaron a su clímax en una gira por Estados Unidos (EU) y en 1967 Beck dejó la banda definitivamente. Ese mismo año comenzó su carrera como solista, editando el inesperado single, bastante pop, “Hi-Ho silver lining” y, posteriormente, “Tallyman”, ambos con un importante éxito en Inglaterra.
Las ambiciones de Beck dieron paso a la imagen del héroe de la guitarra. En 1968 formó la banda que bautizó bajo el nombre de The Jeff Beck Group, junto a Rod Stewart, Ron Wood y Aynsley Dunbar, quien fue sustituido por Mickey Waller; así como Nicky Hopkins. Con un fuerte estilo de power blues, que intercalaba los solos de guitarra con la voz de Stewart, la banda editó dos importantes trabajos Truth de 1968 y Beck-Ola de 1969, logrando un importante éxito, sobre todo por sus giras a EU. En 1970, Stewart y Wood dejaron la agrupación para unirse a The Faces, por lo que Beck disuelve la banda.
Al poco tiempo, el guitarrista intentó formar una nueva agrupación junto a dos de los integrantes de Vanilla Fudge, Carmine Appice y Tim Bogert, pero Beck sufrió un serio accidente automovilístico. Al año siguiente, recuperado de sus lesiones, Bogert y Appice ya se encontraban en la banda Cactus, por lo que Beck formó una nueva alineación de The Jeff Beck Group, junto a Max Middleton, Cozy Powell, Clive Chaman y Bobby Tench, con quienes publicó los trabajos Rough and ready de 1971 y The Jeff Beck Group de 1972.
Para esa época, Beck era venerado como un maestro en su instrumento, figurando en distintos rankings de la prensa especializada como el mejor guitarrista del mundo. A finales de año, Beck creó su añorado power trío, junto a Bogert y Appice, con quienes editó un solo disco en estudio Beck, Bogert And Appice, que fue muy criticado por sus arreglos vocales, concluyendo para 1974 en su disolución. También publicaron un disco en vivo que solo apareció inicialmente en Japón.
Por 18 meses Beck se mantuvo sin editar ninguna producción, hasta mediados de 1975, cuando lanzó su disco solista Blow by blow, producido por George Martin, en donde con su extraordinaria técnica mezcló genialmente el rock, jazz y blues, material que representa la evolución del guitarrista al jazz fusión instrumental, estilo por el que recibió excelentes comentarios.
En 1976, Beck se unió al tecladista Jan Hammer, con quien editó el LP Wired, su obra maestra en la instrumentación del jazz rock, embarcándose en una gira que sería registrada en el álbum Jeff Beck with The Jan Hammer Group: Live.
Después del tour con Hammer, Beck se retiró a su casa en las afueras de Londres y durante tres años no se supo de él. En 1980 retornó con su nuevo trabajo There and black, también en colaboración con Hammer, luego del cual volvió a retirarse por cinco años, solo participando como músico de sesión; en 1983 participó en el mítico concierto benéfico de las armas, en el Royall Albert Hall de Londres y en la gira por EU, en la que tocaron por primera vez juntos Beck, Eric Clapton y Jimmy Page.
En 1985 volvió a su carrera solista con Flash, producido por Nile Rodgers, su disco de vinilo más orientado a un sonido pop-rock que fue grabado junto a varios vocalistas como Jimmy Hall y Rod Stewart con el hit “People get ready” y la instrumental “Escape”, que lo llevó a obtener su primer Grammy por mejor performance de rock instrumental.
Durante 1987, Beck fue el guitarrista principal en el segundo disco solista de Mick Jagger, Primitive cool. Dos años más tarde, se unió al baterista Terry Bozzio y al tecladista Tony Hymas para lanzar el álbum Jeff Beck’s guitar shop, que a pesar de no venderse bien recibió excelentes elogios de toda la crítica especializada, ganando el Grammy por mejor disco de rock instrumental.
Beck salió de gira tocando en los históricos shows con el ya fallecido Stevie Ray Vaughan y su banda Double Trouble. Después del tour, nuevamente se retiró a su vida privada. En 1991 se lanzó la recopilación Beckology, que es un resumen de su cambiante pero genial trayectoria. Al año siguiente, Beck participó en el disco de Roger Waters Amused to death y en 1993 publicó el LP Crazy legs, tributo a Gene Vincent y su admirado guitarrista de la infancia, Cliff Gallup.
En 1995 se unió nuevamente con Hymas y Bozzio, más el bajista Pino Palladino, lanzándose en un exitoso tour norteamericano junto a la banda de Santana. Luego de otro periodo de inactividad, Beck resurgió en 1999 con el trabajo Who else!, primero en una década con canciones originales y que con su título hace referencia al otro Beck (Hansen), que se apropió de esta entidad durante la segunda mitad de la década de 1990. El disco producido por Beck y Tony Hymas contó con la participación de Jan Hammer, quien colaboró como músico invitado en algunos temas. Junto a esa nueva agrupación, Beck se lanzó a su primera gira en cuatro años, partiendo en la ciudad de Washington, en EU. En esta última producción, Beck siguió demostrando su versatilidad en el instrumento, introduciendo elementos musicales que van desde el techno, el blues, hasta la música tradicional.
Luego de retomar su carrera, en 2001 editó You had it coming. Para 2004 retornó con Jeff, disco que continuó con la venta electrónica, dejando como un tibio recuerdo sus clásicos blues. “Plan B”, la segunda pieza del disco le otorgaría al guitarrista su cuarto Grammy. En 2010, tras siete años de ausencia discográfica, retornó con Emotion & commotion, editado vía catálogo ATCO Records. En 2016 lanzó el álbum Loud hailer.
Para este 2018, con 74 años, se enlistó en una nueva gira en la que visitará varios países y en donde nos presentará, no a un virtuoso sesgado por el aplauso y la reverencia mediática, sino a un guitarrista con historias que contar a través de notas suaves y pasajes que invitan más a la reflexión, por lo que aún tenemos Jeff Beck para rato.
Hasta la próxima. Recuerden, es solo rock and roll, pero nos gusta.

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