Luego de que dimos a conocer que el decreto 475, por el que fue autorizada la reestructuración de la deuda pública de Hidalgo, es similar al decreto 258 del gobierno de Veracruz, presentado en 2017, la secretaria de Finanzas Públicas Jessica Blancas respondió, en otro periódico local, que sugerir que la entidad haya copiado a un estado con calificaciones crediticias inferiores es absurdo. “Es completamente absurdo que pretendan señalar que Hidalgo, con la mejor calificación del país por su adecuado manejo financiero, le copie la estrategia a un estado con ocho niveles de calificación inferior”, expresó. Es notable lo que respondió Blancas porque de forma implícita reconoció que no es falso lo que publicamos. Más bien le dio la vuelta al tema, como se dice en el argot periodístico. La nota que difundió este diario en su primera plana del jueves pasado no tuvo por objeto decir que Hidalgo fuera superior o inferior a Veracruz en el tratamiento de su deuda pública, sino el hecho de que algo que, se supone, es tan delicado, se haya resuelto copiando un decreto aprobado por otra entidad cuya situación es diametralmente distinta a la que vive Hidalgo. El meollo es la falta de seriedad que mostró la Secretaría de Finanzas del gobierno estatal al copiar y pegar párrafos completos de un documento aprobado un par de años antes. No se trata de decir quién es mejor o peor en el manejo de sus finanzas, de lo que se trata es señalar esas prácticas cuya ligereza puede provocar más problemas de los que pretende resolver. De filón. El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) vino a Metepec, donde comprometió la universalización del acceso a las medicinas, ¿será?, ¿va a alcanzar el presupuesto público?

Comentarios