La frase de Enrique Peña Nieto que se ha hecho muy famosa en los últimos días: “…nadie despierta, un presidente no creo que se levante, ni creo que se haya levantado pensando, y perdón que lo diga, cómo joder a México… sino cómo hacer para que al país le vaya bien”. Esas palabras han sido muy reveladoras para mí, hay presidentes que no se dan cuenta de lo que está pasando, tal como fue el caso de Vicente Fox, quien vivía en Foxilandia; para él el país estaba en despegue de crecimiento, nada que ver con la realidad, de hecho a Fox se le veía contento, pues él estaba seguro que iba por buen camino.
En el caso de Peña Nieto ese comentario deja ver varias cosas, en primer lugar, que se da cuenta que las cosas no van bien en México, y que es él el principal responsable como país presidencialista que somos; en segundo lugar, deja ver que no le han salido “bien” las cosas, en otras palabras, se podría interpretar que lo que él quiso decir (en caso de que fuera su vocera) es que él se levanta pensando cómo hacer para que al país le vaya bien, pero no le salen las cosas y pareciera que quiere joder a México, pero que quede claro que esa no es su intención, aunque eso parezca. Así que hasta parece un grito desesperado, para que comprendamos que no lo hace a propósito.
Esa posición deja muy vulnerable al presidente, pues además de que se ha tomado como burla en las redes lo de joder a México, también deja ver que hay cosas que el presidente no controla y que le están saliendo mal. Y lo peor, que es claro, es que se alcanza a dar cuenta que el país no está bien, que sus acciones han sido contraproducentes, por lo mismo la pregunta es: si sabe que las cosas no están bien ¿por qué no hay cambios radicales en su gabinete?
El último cambio que hizo fue el de la procuradora general de la República que pasó ahora a ser secretaria de la Función Pública, este nuevo cargo me parece interesante, pues llegando a esa secretaría lo primero que anunció Arely Gómez González fue que “revisará” poco más de 28 mil plazas ocupadas mediante el servicio profesional de carrera en la administración pública federal, su argumento es que la mayoría son panistas y no están dejando trabajar al gobierno federal. Esto es completamente inverosímil, si bien el servicio profesional de carrera no ha funcionado como se previó: que se contratara a los más preparados, y en lugar de eso se hacen convocatorias a la medida o se anuncian a escondidas para que nadie las vea; empero, a pesar de eso, es muy difícil que en la mayoría de los casos hayan sido panistas los seleccionados y que además no estén preparados para ocupar esos cargos.
Considero que lo que se quiere dar es una cacería de brujas en donde el control presidencial debe ser como antaño, la burocracia solo debe estar para ejecutar las decisiones del gobierno y el que no se le puede correr “por ser panista”. Aunado a lo anterior, esta posición de la recién secretaria de la Función Pública deja ver intolerancia política, ya que en una sociedad plural ideológicamente no se puede descalificar a alguien por su postura política; en consecuencia, podremos preguntar: ¿todos los funcionarios tienen que ser priistas? Estos son retrocesos autoritarios que, nuevamente, como diría el presidente, al final joden a México, aunque no sea su intención.
¿Y quién queda como procurador? Raúl Cervantes Andrade, es un militante priista que ha sido diputado y senador por ese partido, o sea, ¿cuál independencia de ese órgano con el Ejecutivo?, ninguna, con ese perfil temas como los desaparecidos de Ayotzinapa nunca se resolverán, pues será secreto de Estado, por tanto la impunidad será un tema que siga siendo una realidad, si eso no es joder a México, ¿qué es? Pero que quede claro que aunque nuestro presidente no se levanta pensando esto, le sale muy natural y sin esfuerzo, ¿o usted que opina?

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