José Alberto, sobreviviente de esa enfermedad

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Con 15 años de vida, José Alberto ha enfrentado dos tipos de cáncer y un rechazo de médula después de un trasplante; sin embargo, no se dejó vencer al continuar luchando contra la enfermedad y ahora se declara un sobreviviente.
Ante los asistentes a la inauguración del comedor del lugar que es su segundo hogar, José Alberto Delgadillo, originario de Ventoquipa, Santiago Tulantepec, compartió su historia de vida con firmeza.
Después de esperar más de hora y media para el inicio del evento, sentado en las sillas del presidio junto a su papá y mamá, el joven escuchó con atención el mensaje de la presidenta de la Asociación Mexicana de Ayuda a Niños con Cáncer (Amanc) y vio la proyección de un video que mostraba algunos casos de sus compañeros.
Su papá, el señor José Sergio Delgadillo, no pudo evitar que las lágrimas salieran de su rostro al escuchar los testimonios del video y menos cuando su hijo José Alberto tomó el micrófono para contar su historia.
“Cuando tenía seis años me diagnosticaron un tipo de cáncer que se llama linfoma de Hodgkin, por el cual tuve que estar mucho tiempo en tratamiento de quimioterapia y radioterapia; lo cual no fue nada fácil por todo el dolor del tratamiento”, compartió el chico cuyo bigote comienza a dibujársele.

La enfermedad regresó

El joven que portaba tenis azules, pantalón de mezclilla y una sudadera gris con las mangas en color negro, continuó con su relato, donde mencionó que su tratamiento terminó y estaría en vigilancia; no obstante, meses después regresó al hospital del niño DIF por fiebre, dolor de estómago y muy cansado; y le dieron la noticia que la enfermedad había regresado, ahora en una leucemia.
“Fue muy difícil para mí porque a pesar de todo el trabajo que nos había costado comprender, me preocupaba más ver a mis padres tristes y preocupados, es difícil verlos así después de tanto tiempo peleando junto a mí, contra el cáncer, mis héroes se veían tristes” narró sin doblar la voz.
José Alberto recordó que a pesar de la noticia, él tenía muchas ganas de luchar por seguir viviendo, y ante las carencias económicas de sus padres, supo que no estaban solos porque Amanc les abrió las puertas cuando más lo necesitaban; donde podían quedarse para evitar los traslados a su municipio antes, durante y después de las quimioterapias, las cuales lo dejaban muy débil.

Su cuerpo rechazó el trasplante de médula

Relató que al no tener más opciones de tratamiento médico, fue candidato a un trasplante de médula ósea, proceso que resultó muy difícil para él porque estuvo 100 días hospitalizado en el Instituto Nacional de Pediatría, pero su cuerpo rechazó el trasplante.
“Fue otro golpe duro para todos, pues sentimos que el esfuerzo había sido en vano, el trasplante no había funcionado, nos sentimos derrotados, pero el médico nos dio otra oportunidad de intentarlo una vez más; yo ya no quería, estaba decidido a darme por vencido, pero con apoyo de mis padres, el trabajo de psicología y de todo el equipo, decidí luchar una vez más”, expresó.
Con seguridad compartió que actualmente lleva cinco años de vigilancia y en espera de cumplir ocho para poder declararse sobreviviente al cáncer, “sin embargo, ya me considero uno de ellos porque lucho día con día para salir adelante y demostrar que esta enfermad tiene cura”.
Finalmente, a nombre de todos los niños con la enfermedad pidió a los asistentes que no los dejen solos, que los apoyen en esa lucha por seguir viviendo, “que nosotros seguiremos enfrentando sea lo que sea para poder vencer esa enfermedad”.

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