El salto al vacío sería la llegada de José Antonio Mead a la presidencia de la República, su designación como candidato del PRI es eminentemente antidemocrática a la más vieja usanza, del carro completo, después de ser ungido por el único votante de ese proceso, el presidente Peña Nieto, y claro el papel clave del funcionario que ejerce el poder tras el poder Luis Videgaray.
Los últimos días han sido para limpiar de obstáculos la ruta de acceso a la presidencia de México a José Antonio Meade, acto que se perfila como el más puro proceso antidemocrático, para convertirse en una elección de Estado, como la que se aplicó en el Estado de México.
¿A esto obedece la Ley de Seguridad Interior? la cual fue aprobada por los diputados (súbditos, el súbdito acata no razona), acción que ha levantado preocupaciones e inconformidades, porque carece de mecanismos de monitoreo de las actividades de los militares, no prevé una rendición de cuentas, ni está tipificado lo que se puede considerar como amenaza de seguridad interior, o sea que es a criterio personal y no jurídico, además minimiza a las fuerza policiales, es un cheque en blanco para reprimir todo aquello que sea divergente al gobierno, es una ruta clara al autoritarismo; de aprobarse como está previsto, la crisis ya no solo sería económica, sino social y política.
Por eso Tania Reneaum, directora ejecutiva de Amnistía Internacional México, expresó que la Ley de Seguridad Interior es un retroceso para los derechos humanos; por ello se analizará su constitucionalidad, según dijo el titular de la CNDH, Luis González Pérez.
Según Peña Nieto, la Ley de Seguridad Interior “pasó de ser una valiosa propuesta a una imperiosa necesidad”, ¿Necesidad de quién? ¿De las empresas trasnacionales y de los que privatizan los derechos humanos?
El diseño de la política económica contempla la reducción del presupuesto a la ciencia, la tecnología, y la innovación, cuando México debería estar destinando a ese sector el 0.89 por ciento del PIB, pero apenas alcanza 0.5 por ciento; es lamentable que Peña Nieto no le dé importancia a esos rubros, pero sí se la da a la fuerzas armadas, al incrementarles el presupuesto para 2018 en 16.6 y 18.8 por ciento a Sedena y a la Secretaria de la Marina, respectivamente.
Sin un desarrollo científico y tecnológico, sin estrategias de innovación, y sin la formación de una masa crítica de capital humano de alta calidad, solo se generará más rezago, pobreza, corrupción, criminalidad y violencia.
Si la participación de las fuerzas armadas no han podido revertir el incremento de la delincuencia y la criminalidad, entonces ¿Por qué la Ley de Seguridad Interior?
Los resultados son evidentes, la pobreza y la desigualdad han incrementado, consecuencia del rezago en la productividad y competitividad, ¿Por qué debería ser diferente José Antonio Meade?, quien es extracto de las corrientes más conservadoras y antinacionales; es él quien representa un salto al vacío, por su falta de conocimiento o por mentir, ¿se acuerda usted cuando dijo que el gasolinazo no incrementaría la inflación? Pues desde entonces la inflación subió 6 por ciento y no ha bajado, la pérdida del poder adquisitivo no se recuperará con los ocho pesos de incremento del salario, el empobrecimiento seguirá aumentando, lo que es una ruta segura a la sociedad de la ignorancia.
Sin ciencia y sin tecnología, como motores del desarrollo regional sustentable, con la participación amplia de todos los que en cada región habita, no de extranjeros, no podremos eliminar la desigualdad y la pobreza de más de 50 millones de mexicanos, ni llegaremos a un desarrollo económico sustentable.
Los mexicanos tienen talento, sobre todo los jóvenes, pero no es reduciendo los presupuestos a las universidades, ni recortándolo a la ciencia y la tecnología para destinarlos a la compra de armas, como llegaremos a la sociedad del conocimiento.
Al respecto me pregunto, ¿Dónde quedó el sustento de su discurso de toma de protesta presidente Peña Nieto? cuando dijo “que los jóvenes mexicanos, creativos y emprendedores, desarrollen sus aptitudes, conocimientos y capacidad innovadora para competir con éxito en el mundo”, por eso usted se comprometió a llegar al 1 por ciento del PIB para investigación y desarrollo, pero el incumplimiento de su compromiso y su desdén a la ciencia y la tecnología solo profundizará la crisis.
Parece que usted ve en la Ley de Seguridad Interior la justificación del incremento de recursos a las fuerzas armadas, ¿Para qué? ¿Para hacer de la democracia solo retórica discursiva? Lo está derivando en que la democracia mexicana sea un mito, porque los mexicanos ya no creemos, hay desesperanza.

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