Honor a quien honor merece, gracias por iniciarme en el maravilloso
mundo del ajedrez mi buen amigo Armando Polo Jiménez

Un juego de estrategia tal que hasta el día de hoy es el rey de los juegos de mesa y ha trascendido convirtiéndose en un verdadero arte incluso un modo de vida utilizándose, incluso, algunos movimientos del ajedrez como un medio para salir avante en la propia existencia.
Eso es el ajedrez, una historia fascinante que trascendió las fronteras geográficas y del tiempo para llegar hasta el día de hoy ante nosotros. Mi acercamiento con este gran juego de mesa se dio cuando era pequeño y seguramente es la historia de muchos de ustedes mis estimados lectores. Después se dio la oportunidad de estudiar tácticas e historia con amigos que tenían el mismo gusto por este entretenimiento; es el caso de mi buen amigo Armando Polo Jiménez destacado jugador que ha logrado llegar más allá de una simple partida en una charla de café y logrando triunfos significativos en este ámbito.
El ajedrez tiene su origen en la India, más concretamente en el Valle del Indo, y data del siglo VI dC originalmente conocido como Chaturanga, o juego del ejército, se difundió rápidamente por las rutas comerciales, llegó a Persia, y desde allí al Imperio bizantino, extendiéndose posteriormente por toda Asia. La mayoría de los historiadores coinciden en ubicar el origen del ajedrez en la India en el siglo VII. El mundo árabe adoptó el ajedrez con un entusiasmo sin igual: estudiaron y analizaron en profundidad los mecanismos del juego, escribieron numerosos tratados sobre ajedrez y desarrollaron el sistema de notación algebraica.
El juego llegó a Europa entre los años 700 y 900, a través de la conquista de España por el Islam, aunque también lo practicaban los vikingos y los Cruzados que regresaban de Tierra Santa. En las excavaciones de una sepultura vikinga hallada en la costa sur de Bretaña se encontró un juego de ajedrez, y en la región francesa de los Vosgos se descubrieron unas piezas del siglo X, de origen escandinavo, que respondían al modelo árabe tradicional. Durante la edad media España e Italia eran los países donde más se practicaba. Se jugaba de acuerdo con las normas árabes (descritas en diversos tratados de los que fue traductor y adaptador Alfonso X el Sabio), según las cuales la reina y el alfil son piezas relativamente débiles, que solo pueden avanzar de casilla en casilla.
El ajedrez parece haber surgido hacia el siglo VI en la India y derivaría del chaturanga, un juego indio más antiguo para cuatro personas, en el que además de la estrategia influía el azar, ya que se usaban también los dados. Algunas de sus piezas (infantería, caballería, elefantes y carros) recuerdan a las del ajedrez.
De la India el ajedrez pasó a Persia y de allí se extendió por todo el mundo árabe, llegando a España en el siglo X. Actualmente, existen más de 100 versiones del ajedrez con diferentes tableros, reglas y piezas. El objetivo del juego no era matar al rey, sino amenazarlo hasta que no le quedase opción de huida (jaque mate). Esto representaría el desterrar a un rey, toda una deshonra.
El ajedrez del siglo XIII era un juego, como ahora, para dos oponentes, se jugaba en un tablero de 64 casillas (ocho por cada lado), alternando el color de las casillas entre blanco y negro.
Cada jugador disponía de un rey, un alfferza (actualmente, la figura de la reina), dos alfiles, dos caballos o caballeros, dos roques (hoy en día, las torres), y ocho peones. La posición inicial sería como la del ajedrez actual. Cada pieza representa una parte clave de un ejército ya que el ajedrez es, al fin y al cabo, una representación de un campo de batalla. En gran medida las batallas que a lo largo de la vida se tienen y se les debe dar seguimiento para no perder en un jaque mate.
Continuará…

No votes yet.
Please wait...

Comentarios

SHARE
Artículo anteriorPresentan resultados de operativo en Hidalgo
Artículo siguienteSe registra planilla única para elección de consejeros políticos estatales
Edad: Sin - cuenta. Estatura: Uno sesenta y pico. Sexo: A veces, intenso pero seguro. Profesión: Historiador, divulgador, escritor e investigador que se encontró con la historia o la historia se encontró con él. Egresado de la facultad de filosofía y letras de la UNAM, estudió historia eslava en la Universidad de San Petersburgo, Rusia. Autor del cuento "Juárez sin bronce" ganador a nivel nacional en el bicentenario del natalicio del prócer. A pesar de no ser políglota como Carlos V sabe ruso, francés, inglés y español.