Su llamada siempre es grata, a través de su voz puedo deducir su estado de ánimo y ahora lo escuché optimista aunque preocupado porque más tarde debía asistir a su trabajo, el grueso de la plantilla laboral se presentará hasta nueva convocatoria debido al coronavirus (Covid-19). Mi hermano se encuentra como ilegal en los Estados Unidos (EU) desde hace dos décadas, la empresa donde labora está especializada en la fabricación de depósitos rodantes, que pueden ser desde casas, cabinas, hasta cajas térmicas para transportar productos perecederos.

Como en otras partes del mundo, las actividades laborales fueron suspendidas y solo quedan las actividades sustanciales; sabiendo esto, le pregunté la razón de su asistencia al trabajo “es que tenemos un pedido especial del gobierno” fue su respuesta. Ahí está restringida la circulación de personas en la vía pública después de las siete de la noche, cualquiera que se atreva a circular es detenida y sancionada, mi hermano al salir del trabajo, lleva consigo el aviso escrito de su empresa donde notifica la continuación de sus labores para cubrir el pedido del gobierno estadunidense, la emergencia de la entrega se debe a la construcción de depósitos refrigerantes para cuerpos humanos.

En estos momentos, Estados Unidos suma la mayor cantidad de infectados por Covid-19, según el Johns Hopkins Coronavirus Resource Center, tiene la mayor cantidad de casos en el mundo, su población está calculada en 329 millones de habitantes, hasta el 8 de abril tenía 430,376 casos infectados por dicho virus, China, país donde inició la enfermedad, tiene 1,420 millones de habitantes, con un total de 82,809 infectados según últimas cifras. Esto se traduce en que por cada 10 mil habitantes, China tiene 0.

6 infectados y EU tiene 13.

1 personas contagiadas.

Dadas las cifras, el país con la economía más grande del planeta, en mucho rebasa al número de infectados presentados en otros países, por tanto, EU espera igual cantidad de decesos, algunos cuerpos quedarán a cargo de sus dolientes, otros tantos serán resguardados en las cajas que están fabricándose en la empresa donde labora mi hermano, por lo menos hasta este día sumaban un total de 108 mexicanos en EU muertos a causa del Covid-19.

Ante la crisis, el tema de los migrantes y su condición legal ha quedado en segundo término, pues existen sectores económicos que no pueden parar como ya se ha dicho hasta el cansancio, son los sectores productores de alimentos, trasporte y distribución de bienes de consumo básico, el sector salud y otras actividades según las circunstancias, eso impone que las personas sean valoradas en términos de su capacidad y disposición para el trabajo antes que su condición legal. La revaloración de la fuerza de trabajo ilegal en territorio estadunidense podría leerse como un alivio para un país como el nuestro, cuya economía se refuerza con la recepción de remesas. Pero las etapas migratorias laborales documentadas nos dicen que primero, los y las mexicanas migrantes, trabajaron en actividades agrícolas, ahora han transitado a los servicios, es decir, actividades no esenciales para esta época.

El aparente privilegio de mi hermano, porque sigue laborando, le genera sentimientos encontrados, porque si enferma, su condición de ilegal lo vulnera para el cumplimiento de sus derechos. Él se procura buena salud, esa es su fortaleza, también su red de amigos convertidos en familia, a la distancia y ante la posibilidad de contagio de coronavirus, el autocuidado y las redes de apoyo nos resultan mas necesarias que nunca, porque la lógica de acceso a los servicios de salud en Estados Unidos, impone el interés por las ganancias y la condición legal, la condición de persona pasa a segundo término.

Esta crisis de salud que vive el mundo y que nos tiene en cuarentena en nuestro país, nos recuerda la importancia de mantener los bienes públicos intactos y accesibles para todas y todos, la infraestructura humana y física de salud en estos momentos es nuestro bien más preciado como sociedad. Esa garantía del servicio de salud es un bien que en estos momentos mi hermano está extrañando en Estados Unidos.

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