El libro de la semana

La salud de infantes es un tema que ha adquirido una dimensión especial a partir del siglo XIX a raíz de que la propia persona del niño toma una presencia histórica que antes nunca había tenido. El niño se vuelve sujeto de la historia y, por ende, de la atención dirigida a él ex profeso en lo referente al cuidado de su salud. La atención médica infantil en la Ciudad de México. Discursos, imaginarios e instituciones 1861-1943, que nos ofrece Mercedes Alanís, narra y analiza precisamente las preocupaciones y modalidades que ha tenido la atención de la salud de niñas y niños en México en esta época de nacimiento y florecimiento de la atención materno-infantil, la puericultura y la pediatría.

Puede sonar extraña la afirmación de que el niño o, mejor dicho, la niñez, no fuera sujeto de la historia antes del siglo XIX, ya que es obvio que siempre han existido infantes y han sido objeto de cuidados por parte de sus familias, nucleares o extensas, según el caso. Sin embargo esta aseveración solo toma cuerpo al considerarse que la atención médica de las y los niños enfermos, la vigilancia y la prescripción de normas higiénicas y dietéticas para menores sanos y la posibilidad de prevenir algunas de sus enfermedades mediante actos médicos, como es el caso de la vacunación, trajeron como consecuencia una disminución significativa de la mortalidad infantil y la apertura de un nuevo espacio social y de expectativas a corto, mediano y largo plazo de esa niñez que dejaba de ser objeto de llanto y esperanza para una familia que la perdía en este mundo y se aferraba a creer que en un más allá la recuperaría. Medicalización del cuidado del niño es el concepto que engloba a toda esta gama de posibilidades y acciones.

El texto conduce a la comunidad lectora a lo largo de ocho décadas, en las que destaca los elementos formales que han caracterizado el pensamiento y el discurso médico, con sus cambios muchas veces radicales, y permite percibir una realidad que habitualmente se da por sobrentendida. El niño, que antes era objeto de la caridad y de una atención médica dotada de pocos recursos, es sujeto de cuidado, con una responsabilidad sustentada por el Estado y llevada a cabo por un médico que, disponiendo cada vez de más recursos profesionales, traduce el beneficio que ofrece no limitándolo a su presencia y a tratar de actuar en bien del enfermo, sino acrecentándolo mediante la eficacia de sus acciones. Estas fueron décadas cruciales para el nacimiento y la consolidación de una especialidad médica: la pediatría. En 1861 nace, en parto difícil, el Hospital de Maternidad e Infancia; en 1943 es fundado bajo los mejores augurios y auspicios el Hospital Infantil, que ahora lleva el nombre de Federico Gómez, su fundador.

El conocimiento

de la historia de la salud en el país brinda importantes datos para el conocimiento del pasado y también para entender y planear políticas públicas en la materia

Esta obra llena un hueco en la historiografía médica mexicana, al llevar a cabo la vinculación entre lo que se hizo en dos épocas aparentemente distantes en sus afanes y criterios, y desarrollar un análisis profundo de la realidad social, de lo que se pensó, se dijo, se creyó e imaginó y se llevó al acto en el terreno de la atención del niño mexicano durante el período de 1861 a 1943, crucial para entender los cambios del concepto social que entraña la niñez en el marco de la atención de su salud.

Mercedes Alanís es doctora en historia. Actualmente es profesora investigadora en el Instituto de Ciencias de la Salud de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo. Su línea de investigación es la historia de la salud y la asistencia materna e infantil en el país, y cuenta con varias publicaciones con esa temática en los siglos XIX y XX. Es autora, entre otras obras, de La Escuela de Medicina de la UAEH. Setenta años de tradición. La historia continúa (UAEH, 2015), “La niñez desvalida y las campañas contra la mendicidad en la Ciudad de México en la década de 1930” (INAH, 2014), “La asistencia infantil en México. Recuento de una historia que aún no termina” (en Lillian Briseño y Susana Chacón, coords., Ideas y afanes de una patria, México, Tecnológico de Monterrey/Porrúa, 2010.

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