En la actualidad y pese a los esfuerzos de promover reciclaje, la basura se ha convertido en un punto de controversia, entonces, ¿quiénes tienen la responsabilidad de atender la problemática? ¿A dónde llevan toda la basura y qué se hace con ella?
La exposición a cielo abierto de los residuos sólidos es constante, los municipios no dan alcance a la solución, por lo que surge la interrogante, ¿qué hacer con toda esa basura? El siniestro del 12 de mayo lo dejó claro, un incendio en el relleno sanitario de Mineral de la Reforma dejó a la población y a las autoridades ante un problema de resolución urgente: ¿qué hacer para solucionar el problema de todos los municipios? ¿A qué se expone la población con ese foco de infecciones, gases y contaminación?

El destino de la basura

En los hogares, la basura se empaqueta en bolsas, usualmente se revuelve, no importa si es orgánica, inorgánica, eléctrica, papel, materiales reciclables, etcétera. En México, la media de reciclaje es de apenas 10 por ciento, entonces, ¿qué pasa con la demás basura?
De acuerdo con el Plan Estatal de Desarrollo (PED) 2016-2022, publicado en el Periódico Oficial del Estado de Hidalgo en enero de 2017, en la entidad se generan diariamente cerca 2 mil 804 toneladas de residuos sólidos, de las cuales únicamente se recicla 2.4 por ciento.
A pesar que desde su inicio de administración estatal, el gobernador Omar Fayad detectó que 61 por ciento de los municipios, es decir, 51 ayuntamientos de Hidalgo, manejan los residuos inadecuadamente, a un año y ocho meses de gestión no ha invertido recursos en el tema.
Además, están identificados 48 tiraderos a cielo abierto, lo que significa un foco de contaminación a gran escala, pues la combinación de sustancias se ha convertido en una forma de afectar gravemente el medio ambiente.
El investigador de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) Carlos Lucho Constantino, doctor en biotecnología ambiental, aseguró que la regulación de los residuos sólidos si bien tiene una responsabilidad social, corresponde a los municipios su manejo de acuerdo con la ley vigente.
Los ayuntamientos son los que pagan a las empresas por el tratamiento de residuos, estas determinan qué se realizará con ellos. Se considera como residuos sólidos urbanos los definidos como tales en la ley general y, para facilitar su segregación, manejo e integración de los inventarios de generación, se les deberá agrupar en orgánicos e inorgánicos y subclasificar de conformidad con lo que disponga el reglamento de la ley general y las normas oficiales mexicanas correspondientes.
“Una gran cantidad de basura se tira nada más así, todo lo que produce un municipio se queda regado a cielo abierto, algunos utilizan los rellenos sanitarios, hay que ver si es bajo las normas establecidas porque en realidad solo es enterrar el problema”, dijo el entrevistado.
Destacó que el problema de la basura ha rebasado a los municipios del país, ya que en su mayoría no cuentan con un presupuesto destinado para construir rellenos sanitarios y solo les preocupa el tema de la “recolección”, sin embargo, el tratamiento y disposición final para atender las toneladas de basura está muy lejos de sus prioridades inmediatas.
Dado que la potestad entera de los residuos es del municipio, el estado o la federación no puede entrar a solucionar los problemas, de ahí que la solución sea compleja y los municipios prefieran el tiradero a cielo abierto.

¿Qué significa un tiradero a cielo abierto?

Básicamente es un foco de infección y daño ambiental encendido, que producen y acumulan gases tóxicos, como el metano, que es uno de los gases invernadero, además de los lixiviados, que son líquidos absorbidos por el suelo entre otras sustancias que contaminan al ambiente y son dañinas para las personas.
De lo anterior, el manejo de los residuos sólidos urbanos y de manejo especial, para fines de prevención o reducción de sus riesgos, se determinará considerando si los residuos poseen características físicas, químicas o biológicas que los hacen: inertes, fermentables, capaces de combustión, volátiles, solubles en distintos medios; capaces de salinizar los suelos; capaces de provocar incrementos excesivos de la carga orgánica en cuerpos de agua y el crecimiento excesivo de especies acuáticas que pongan en riesgo la supervivencia de otras; capaces de provocar efectos adversos en la salud humana o en los ecosistemas; si se dan las condiciones de exposición para ello, persistentes y bioacumulables.
Uno de los riesgos de no atender adecuadamente las normas adecuadas de disposición final de residuos es que podrían generarse gases altamente flamables, como el metano, además de representar focos de infecciones y bacterias.
Otra consecuencia del tiradero es la generación de gases lixiviados.
El doctor en biotecnología ambiental de la UAEH Carlos Lucho Constantino explicó que los lixiviados se producen en la propia descomposición de la basura o por lavado de la misma por las aguas de lluvia.
Esos líquidos tienen el peligro de transportar sustancias tóxicas procedentes de residuos tóxicos o cargas orgánicas muy elevadas que pueden contaminar las aguas superficiales, subterráneas o los suelos.
En ese sentido, Carlos Lucho Constantino refirió que cuanto mejor estén separados los residuos más se reduce el peligro de esos lixiviados. “Si la materia orgánica está bien separada y se hace con ella composta se evitará que sus lixiviados estén en los vertederos, ya que en el proceso de compostaje se controlan esos vertidos. Si no vertemos residuos tóxicos y peligrosos en nuestras basuras no producirán lixiviados de ese tipo”, aseveró el catedrático de la UAEH.
Además, refirió que se debe contar con un sistema de recogida de lixiviados en los rellenos sanitarios para que sean trasladados a una depuradora donde sean tratados adecuadamente.
El relleno sanitario es un método diseñado para la disposición final de la basura. Ese método consiste en depositar en el suelo los desechos sólidos, los cuales se esparcen y compactan reduciéndolos al menor volumen posible para que así ocupen un área pequeña.
Para el entrevistado, es urgente que los municipios aporten una forma de tratamiento de los residuos que reduzca la proliferación de sustancias contaminantes. Monterrey y Aguascalientes ya trabajan en una nueva modalidad de residuos sólidos.

12 de mayo de 2018.
A 15 días del incendio

El sábado 12 de mayo, el tiradero a cielo abierto de Mineral de la Reforma comenzó a incendiarse, una montaña de basura de 165 metros cuadrados ardió en llamas produciendo cenizas y una fuerte nube de humo tóxico resultado de los residuos sólidos que se incineraron, que además provocó males entre la población; en cifras, tras el incidente se contabilizaron 235 afectados que asistieron a los hospitales y hubo una demanda colectiva por el daño económico, social, de salud y al patrimonio que generó ese daño.
Una semana después de que el incendio fuera controlado, los niveles de contaminantes en el aire aumentaron a 89 puntos, que si bien se encuentran dentro del rango de lo que se considera la alerta preventiva color amarillo, los niveles aumentaron casi 20 puntos de como regularmente se encuentra la calidad del aíre en la capital hidalguense, es decir, apenas 11 puntos por debajo de lo que significa mala calidad del aire.
El contaminante con mayor predominación que se liberó fue el PM 2.5, que es el material particulado respirable presente en la atmósfera de las ciudades en forma sólida o líquida (polvo, cenizas, hollín, partículas metálicas, cemento y polen, entre otras), que puede dividirse en dos grupos principales según su medida; 2.5 es el tamaño mínimo.
Además, cada tipo de partículas está compuesta de diferente material y puede provenir de diversas fuentes. En el caso de las PM 2.5, su origen es principalmente de carácter antropogénico, como las emisiones de vehículos diesel.
Los efectos que esas partículas causan en la salud de las personas han estado históricamente asociados a enfermedades respiratorias, como bronquitis, además, recientemente se han analizado y demostrado sus efectos de las PM 2.5 sobre dolencias de tipo cardiovascular.
Al respecto, Carlos Lucho Constantino aseveró que la liberación de esa sustancia es nociva, ya que los vellos de la nariz no pueden detenerlos para que no lleguen al sistema respiratorio, por lo que las partículas se pueden alojar directamente en los pulmones.

La respuesta es preocupante, ya que se necesitaron 120 personas para atenuar los efectos del incendio y las afectaciones a la salud aún no terminan de ser percibidas, la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) ya solicitó un informe de impacto a la salud en la zona metropolitana del estado.
Sin embargo, aún continúan pendientes las revisiones en el resto de los tiraderos de los municipios. Todos representan un riesgo constante de contaminación a la población y al lugar donde están alojados.
Al respecto, el entrevistado consideró que no se está preparado ante un incidente similar al del relleno sanitario de Mineral de la Reforma y desde el punto de vista del tratamiento del incendio hasta la alerta que debió ser emitida por el gobierno estatal y el cuidado de la población por la exposición a los contaminantes que se liberaron, fue inadecuada.
Cabe señalar que la Ley General de Cambio Climático establece en su artículo sexto que las ciudades con más de 50 mil habitantes, a partir de 2018, tendrán que contar con la infraestructura necesaria para quemar y captar biogás, es decir, que cuenten con un sitio de disposición que cumpla con la normatividad especificada por la Semarnat.
“En el caso de no cumplir con ese procedimiento, los municipios tendrían que ser multados por parte de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), pero el problema sigue siendo presupuestario para que esto se lleve a la realidad”, consideró la Semarnat a nivel federal.
Asimismo, la dependencia destacó que existen ciudades como la Ciudad de México, Aguascalientes, Nuevo León, Jalisco, Guadalajara, Zapopan, Quintana Roo, Pachuca, incluso Cholula, en Puebla, donde pronto se va inaugurar la planta de valorización más moderna de Latinoamérica perteneciente a la firma Valorsum, que a decir de Carlos Lucho Constantino, le preocupa el tema de la basura, sin embargo, destacó que el trabajo de disposición final debe ir más allá de los periodos que duran los presidentes municipales para realmente lograr un avance en el manejo de los residuos sólidos urbanos.
Si bien el doctor en biotecnología ambiental de la Autónoma de Hidalgo reconoció el trabajo de la empresa Valorsum, también cuestionó a quien regula las emisiones de gas y las disposiciones ambientales.
El problema de la basura es que es más grande de lo que imaginamos y además se acumula, ya que nunca deja de producirse, entonces ¿cuál es la alternativa más viable para los ciudadanos y el medio ambiente?

¿Estamos preparados para contener un siniestro como el del 12 de mayo?

 

La generación y mala disposición de basura
trae consigo problemas tan complejos como:

>> El gasto de energía y de materias primas que son utilizados en la elaboración de los envases y productos que después se desecharán, energía y materiales que con frecuencia provienen de recursos que no son renovables, como petróleo y minerales. Al desechar lo que se considera basura, en realidad se tiran recursos naturales.

>> La contaminación del agua. El agua superficial se contamina por la basura que se concentra en ríos y cañadas, sin embargo, el problema principal es que no vemos esos contaminantes. En sitios donde se concentra basura se filtran líquidos conocidos como lixiviados, que contaminan el agua del subsuelo de la que, en las ciudades, todos dependemos

>> La contaminación del suelo. La basura cambia la composición química del suelo y obstruye la germinación y crecimiento de vegetación

>> La contaminación del aire. La putrefacción de la materia orgánica, los frecuentes incendios y los residuos y bacterias que se dispersan por el viento, representan un factor de riesgo para la calidad del aire; además de la generación de gas metano

>> Proliferación de fauna nociva, como ratas, moscas y todo tipo de bacterias que pueden resultar nocivas para la salud de los seres humanos y de los animales

> >> Proliferación de fauna nociva, como ratas, moscas y todo tipo de bacterias que pueden resultar nocivas para la salud de los seres humanos y de los animales

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A pregunta expresa
sobre si las autoridades están preparadas para enfrentar un incidente similar al ocurrido en el tiradero de Mineral de la Reforma, el doctor en biotecnología ambiental de la UAEH Carlos Lucho Constantino consideró que no
  • En México,
    la media de reciclaje es de apenas el 10 por ciento
  • En la entidad
    se generan cerca 2 mil 804 toneladas diariamente de residuos sólidos, de las cuales únicamente se recicla 2.4 por ciento
  • En Hidalgo,
    51 ayuntamientos no manejan los residuos adecuadamente, además, se tienen identificados 48 tiraderos a cielo abierto

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