La basura de unos…

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El cierre de temporada se está poniendo bastante bueno, no solo porque equipos por los que no dabas un quinto están logrando hilvanar victorias y se acercan a los siempre favoritos. Lo que es un hecho es que hasta las lesiones han permitido que lo que se avecina sea un final de temporada de alarido.
Uno de los casos más curiosos que nos presenta el cierre de temporada son los Delfines de Miami. Al principio de la misma me cansé de escuchar a los aficionados, incluido su servidor, quejarse de lo mal que juega Ryan Tannehill, por supuesto no teníamos idea de que el coach Adam Gase iba a lograr sacarle jugo al joven mariscal y lograron levantar el vuelo al grado de que son serios contendientes para un boleto de comodín… bueno, eran, o ¿lo son? Bien decían los griegos que el destino es cruel y tiene buen sentido del humor, cuando mejor jugaban Tannehill y Miami, un mal golpe frente a los Cards le costó una lesión de ligamentos y con ella casi el fin de la temporada, ahora Delfines dependerá de su mariscal de campo suplente, el veterano “sin arranques” Matt Moore, que desde 2011 no empieza un partido. Ni hablar, la ventaja es que enfrenta a los alicaídos Jets, cuya secundaria está para llorar.
Hablando de equipos que se han complicado la existencia están Colts y Broncos. Indianapolis básicamente se despidió de toda posibilidad al perder con Texans, derrota que pudiera significar la división y con ella el único boleto que pudiera obtener. Por el otro lado, los Broncos perdieron paso al verse superados por los Titanes; ahora tendrán que ganarle a Patriotas, que siguen reforzando su ataque con jugadores de turbio historial –Michael Floyd, que fuera despedido por su arresto al conducir en estado de ebriedad–.
Hoy no se pierda el Gigantes-Leones y el Denver-Nueva Inglaterra.

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