Disney quiere conquistar el mundo. En serio. Y es que luego de dar la primera estocada con el universo cinemático Marvel, ahora toca la fase dos de sus perversas maquinaciones: presentar versiones live action de sus clásicos animados. Así, luego de un primer intento con Cenicienta, la corporación del ratón Miguelito estrenará el próximo fin de semana La Bella y la Bestia, la cual no solo será un espectáculo visual sino también sonoro al que debemos prestarle atención.
Vayamos en retrospectiva. Tras la época dorada de sus filmes animados, Disney estuvo en letargo hasta que, en 1991, publicó su versión del clásico infantil, la cual se convirtió en un éxito instantáneo gracias a una animación muy adelantada para la época, así como una banda sonora impecable. Ante ello, la expectativa por esta nueva versión es alta, ya que La Bella y la Bestia revivió al cine animado en este lado del charco y además influyó en la creación de películas hechas en computadora.
Pero bueno, lo nuestro es el apartado musical, al que Disney aplicó la vieja confiable de “si no está roto, no lo compongas”. Así las cosas, esta versión fílmica recurre a las legendarias composiciones creadas por Alan Menken en 1991. No hay temas nuevos dentro de este score, pero sí existe una pulidita gracias a las bondades de la tecnología actual, lo cual provoca que escuchemos esta obra en su máximo esplendor.
Asimismo, varios de los temas fueron regrabados con la voz de los actores involucrados en el proyecto. Aunque no sabemos si la versión en español respetará esto o volverá la increíble Norma Herrera a grabar estas canciones para Latinoamérica (lo cual es un sueño guajiro), lo cierto es que suenan de maravilla, como ocurre con la ya clásica “Bella y Bestia son” en las voces de Emma Watson, Emma Thompson y Audra McDonald.
Si tres versiones de la misma canción no son suficientes, existe una más interpretada por la dulce Ariana Grande junto con el agradable John Legend. Muy bonita, como para unos 15 años. La diva canadiense Celine Dion también entra al quite con “How does a moment last forever”; aunque no se acerca a su célebre “My heart will go on”, doña Celine da cátedra con su prodigiosa voz.
Pero si usted está preocupado por las voces de los actores secundarios, no se preocupe, están a la altura de semejante chamba, como le sucede a Josh Gad al cantar “Gaston”, el himno del villanazo de este cuento, mientras que Ewan Renton Mcgregor se pone harto divertido con “Be our guest”.
En fin, Beauty and the Beast: Original motion picture soundtrack vale cada uno de los minutos que dura, ya sea por mantenerse fiel a la versión original de 1991, las versiones de estrellas pop contemporáneas o, simplemente, por escuchar el esfuerzo de un elenco que con mucho ahínco le entra a la cantada. Prepárense entonces, porque la próxima semana nos llega el combo completo.

@Lucasvselmundo
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Licenciado en ciencias de la comunicación y maestrante en ciencias sociales. Reportero ocasional y columnista vocacional. Ayatola del rock n’ rolla. Amante de la cultura pop, en especial lo que refiere a la música, el cine y los cómics. Si no lo ve o lo lee, entonces lo escucha. Runner amateur, catador profesional de alitas.