En solo 16 semanas de evolución, la pandemia del coronavirus (Covid-19) ha victimado a 50 mil pacientes y ha infectado a un millón de personas, en por lo menos 205 países de todo el mundo. Su impacto económico-financiero ha sido devastador, desató una recesión global y hasta el momento no existe cura para dicha virosis. México no ha sido la excepción, hasta hoy son 2 mil casos detectados con 50 defunciones.

De esos pacientes, han sido trabajadores del sector salud, de las policías y militares. El común denominador en todos ellos fue su exceso de confianza en pensar que nos les iba a pasar nada, por lo tanto no tomaron ninguna medida de protección, en cuanto a bioseguridad se refiere.

Actualmente es muy triste circular por las calles de cualquier municipio de la República y ver a los policías o la Guardia Nacional circulando, haciendo filtros, interviniendo vehículos o infraccionando, sin ninguna protección (portar cubre bocas, guantes, gafas). Pero también es muy común en la Ciudad de México, Tamaulipas u otros estados, encontrar a personal del IMSS, tomando las calles para exigir el equipo mínimo indispensable, para atender a los pacientes con Covid-19.

¿Qué está pasando? Que las autoridades de todos los niveles de gobierno no contemplaron un programa de contingencia para contener y combatir una pandemia, altamente contagiosa, como lo es el Covid-19; por lo tanto en lo que tramitaron el presupuesto para adquirir el equipo mínimo indispensable, este se agotó en el mercado y no hay. Por consecuencia no se les ha brindado a todos los servidores públicos, particularmente a los de primera línea, como son los del sector salud, militares, policías.

Pero también es importante señalar que los servidores públicos poco se han informado de los riesgos de esta pandemia y han demostrado la mínima voluntad para protegerse, sin adquirir su propio equipo de bioseguridad.

La pregunta es ¿Qué va pasar si la mayoría de los médicos, los policías y militares se enferman? ¿Quién nos va atender o proteger? No lo quiero pensar, se incrementarán exponencialmente los pacientes y por otro lado la delincuencia será la beneficiada.

Conclusión: El personal de los servicios de salud, los policías y los militares, no se están protegiendo por lo tanto se van a contagiar y la crisis de esta pandemia será más aguda, poniéndonos a todos los mexicanos en un elevadísimo riesgo.

Las autoridades deberán, por lo menos, proporcionarles a estos funcionarios cubre bocas, lentes, guantes, jabón y papel, por el bien de todos los mexicanos.

Sugerencias de bioseguridad para las fuerzas de la ley La Policía argentina emitió un manual de bioseguridad muy didáctico, por lo que me permitiré señalarles los puntos más relevantes para protegerse del Covid-19.

El coronavirus es una enfermedad respiratoria altamente contagiosa producida por un virus conocido como SARS CoV2. Se trasmite por vía respiratoria, cuando el contacto es estrecho (persona a persona) o por contacto con superficies contaminadas.

Por lo tanto debes ser cuidadoso con quien hablas, con lo que tocas, con lo que te apoyas, por consecuencia deberás de limpiar constantemente tus manos y no deberás de llevarlas a la cara.

Antes de iniciar tu servicio deberás de cortarte las uñas al ras y recogerte el cabello, contar con tu kit de higiene (Jabón, botella de agua 500 ml, alcohol). Quitarte anillos relojes, pulseras y cadenitas.

Durante tu servicio lavarte las manos constantemente de lo contrario usar gel al 70% de alcohol. Evitar tocarte los ojos y la cara, mantenerte a 1.

5 mts de distancia de las personas. Usar cubre bocas, guantes y gafas. Lavarte las manos constantemente durante 40-60 segundos o desinféctatelas con alcohol.

Al recibir tu patrulla deberás de lavarla delante hacia atrás, incluso utilizar un aspersor para ello, desinfectar el volante con alcohol, la palanca de velocidades, el tablero, las manijas y los asientos, tiempo estimado 25 minutos.

Al término de tu servicio atomizar con alcohol tu chaleco, el resto del equipo deberás de limpiar con solución jabonosa y también atomizar con alcohol, incluyendo los aparatos electrónicos. El fin de semana podrás lavar las fundas del chaleco con un cepillo suave.

Al regreso a casa es muy recomendable atomizar con alcohol, los picaportes o perillas de la puerta, las llaves, fornitura, placa, agujetas y demás equipo. Limpiar las botas con trapo húmedo y detergente o lavandina, particularmente las suelas, dejar las botas afuera, antes de ingresar a casa. Quitarte la ropa, depositarla en una bolsa y lavarla, finalmente bañarte.

Esto aplica para cualquier servidor público. Correo [email protected]

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