El gobernador Omar Fayad dijo que se trató de una broma el comentario que hizo a mujeres indígenas embarazadas durante un acto público en Acaxochitlán. Les dijo que mejor deberían dormir con ropa, pues “la que menos tiene, tiene tres”, esto en referencia a una supuesta alta natalidad que se registra en comunidades indígenas de Hidalgo. El comentario de Fayad despertó una fuerte reacción en su contra a través de redes sociales, pues demostró no tener tacto para hablar enfrente de sectores que han sido agraviados desde la época del Virreinato. Podrá parecer broma, pero la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) hizo público ayer un exhorto en el que pide al gobernador que sus actividades las realice con pleno respeto a los derechos humanos de la población en general y, en particular, de la indígena. Y para sostener su argumento, la CNDH citó la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos que, en su artículo cuarto, segundo párrafo, establece que: “Toda persona tiene derecho a decidir de manera libre, responsable e informada sobre el número y el espaciamiento de sus hijos”. Entonces el gobernador, aunque sea una bromita, sugirió a las mujeres dejar de reproducirse, pues no hay recursos públicos que alcancen para sacarlas de la marginación en que viven. El comentario sarcástico que pretendió esbozar el gobernador no tuvo lugar. No en un país donde desde hace décadas la marginación no ha podido ser resuelta por el partido del cual justamente emanó el actual mandatario estatal. Son comentarios que estuvieron fuera de lugar por el contexto en que fueron emitidos y porque nadie tiene que aguantar sarcasmos muy cercanos al insulto. De filón. Y luego, ayer mismo, el mandatario llegó más de tres horas tarde a una cita con deportistas de toda la entidad. En ese acto reconocería su trabajo durante el año que agoniza. ¿Será necesario que la CNDH también exhorte al mandatario a respetar
el tiempo de los demás?

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