Todos quienes se han subido a un taxi en Pachuca han escuchado la historia en voz de un chofer que cuenta cómo de repente aparecen concesiones para transporte público cuando en teoría ya no se repartirían más. Y estas aparecen, por lo regular, en manos de personajes ajenos al sector. La queja de los trabajadores del volante, que se limitan a ser testigos en la entrega de nuevos permisos, es que ellos llevan años esperando y nunca ven salir el Sol. Tal es la vieja historia cientos de veces repetida. El proceso de entrega de concesiones siempre se ha distinguido por su opacidad, por su total falta de transparencia respecto a las reglas que rigen su distribución. Por eso resulta relevante que hoy el Congreso local celebre un foro para promover la transparencia en la entrega de concesiones mediante una reforma a la ley de movilidad y transporte. Un viejo anhelo que, de cumplirse, traerá beneficios tangibles para los trabajadores del volante, un gremio que siempre ha sido tratado con la punta del pie, a pesar que decenas de choferes han dedicado años de su vida en el traslado de personas… Y ya que estamos en esos menesteres, también valdría la pena que los legisladores ordenen de una vez por todas la forma en que cobran los taxistas. Se trata de un viejo reclamo de los usuarios, quienes son víctimas constantes de choferes que cobran, literalmente, a ojo de buen cubero. Por cierto, ¿y los taxímetros? De filón. Quienes ventanearon al secretario de Turismo Eduardo Baños Gómez fueron empresarios del sector hotelero a quienes le reclamaron la falta de promoción para el periodo vacacional de verano y que solo se dedica a quienes ofrecen agua y Sol. A ver si con el reclamo ante medios de comunicación voltea a verlos…

Comentarios