“La cámara no hace al fotógrafo” es una frase popular entre quienes se dedican al arte y al oficio de la fotografía. Significa que no importa con que cámara se trabaje, profesional, semiprofesional, de visor directo, cualquiera va a capturar las mejores imágenes en manos del fotógrafo sensible al arte de dibujar con luz.

Esta frase ha sido usada para defender su trabajo cuando la gente comenta que el tener una mejor cámara hará mejores fotografías, quitándole valor a la persona que decide la toma. Hoy traigo esta frase a la mesa porque ahora es común encontrar en la red, publicaciones, páginas y cursos que nos dicen que podemos hacer las mejores fotografías con nuestro celular. Y es que así es, cada día hay más gente utilizando su celular como cámara fotográfica o de video y llegando a miles de personas a través de publicar este material en diversas redes sociales, especializadas o no en la imagen.

Si bien, hay muchos elementos técnicos que diferencian una cámara fotográfica del celular, la realidad es que el segundo se ha vuelto mucho más accesible que el primero. Incluso, podemos recordar que en los conciertos, hasta la fecha, está prohibido acceder con cámaras fotográficas o de video, eso para proteger su producción e incluso derechos de autor; hoy en día esta prohibición parece una burla cuando vemos más pantallas levantadas grabando o fotografiando el evento que gente cantando.

La accesibilidad al teléfono celular con cámara es el primer factor a considerar sobre la facilidad para captar imágenes en cualquier momento o lugar, además hay que considerar que solo los profesionales de la fotografía cargan todo el tiempo su equipo fotográfico, la mayoría de las personas no, sin embargo, el celular ya es una extensión de nuestro cuerpo y va con nosotros a dónde sea que vayamos.

Lo siguiente a considerar, es que a pesar de que un teléfono con cámara no tiene todos los elementos técnicos que proporciona una cámara profesional, si ha tenido grandes desarrollos tecnológicos que cada vez nos dan más opciones de control dentro de nuestros equipos. Incluso hay aplicaciones para el celular que nos ofrecen emular muchas de las funciones técnicas de una cámara SRL (single lens réflex) por ejemplo.

Si bien, una fotografía captada por un teléfono celular aún no tiene toda la calidad requerida, por ejemplo, para utilizarse en un espectacular, el paso hacia la publicidad en espacios digitales le da grandes posibilidades de uso.

Así que el tercer punto, es justo el relacionado con la frase que da título a este artículo. Quien hace que una fotografía sea extraordinaria son los ojos de quien está decidiendo la captura de la imagen. Así, hoy en día podemos encontrar muchas publicaciones y cursos dirigidos a aprender a usar nuestro teléfono para crear las mejores fotografías. Claro que estos espacios nos hablarán de algunas condiciones técnicas de nuestro equipo, pero sobretodo se centrarán como cualquier otro curso de fotografía en las condiciones de composición, encuadre e iluminación que harán que una fotografía se considere estéticamente bien tomada. Incluso, ahora podemos adquirir varios artilugios que se adaptan a los celulares para mejorar la técnica fotográfica.

Por último, quiero resaltar también el crecimiento de la cultura visual de las personas y que ha ido emparejado entre la web 2.0 y la posibilidad de tener una cámara en nuestros teléfonos celulares. Si hoy nos encontramos con las fotografías que hayamos hecho con el primer celular con cámara que tuvimos seguramente nos parecerán de una calidad ínfima y nada agradables, pero en su momento la compartimos por un valor más emocional que estético. Así, conforme la web 2.0 nos da posibilidades más gráficas y lo equipos fueron adquiriendo mejores opciones técnicas en las cámaras, nuestra forma de ver las imágenes se modificó.

En el aula esto fue muy notorio, por ejemplo, los alumnos de la primera década del siglo XXI, incluso al inicio de la segunda, pensaban sus imágenes principalmente de forma horizontal, ya que la cámara fotográfica es más cómoda para ese encuadre, y raramente hacían encuadres verticales. Incluso en el tema audiovisual eso no era permitido. Cuando en la segunda década se comenzó a usar más la cámara del teléfono celular, que por el agarre que tenemos de este es más común el encuadre vertical, la perspectiva cambió, incluso en el video. Se pude observar también, como redes sociales dirigidas específicamente a la fotografía como Instagram optaron por un formato 1:1 es decir cuadrado, rompiendo con esa discusión de lo horizontal o lo vertical, pero que hoy en día promueve lo audiovisual de manera vertical, pues el espacio de visión es dentro de los dispositivos móviles.

Así es como hoy en día podríamos decir que no solo “la cámara no hace al fotógrafo” sino tampoco su dispositivo móvil ni la plataforma que use para publicarlo. La sensibilidad a la hora de hacer una fotografía y los juicios emocionales que la acompañen cuando se publiquen será más importante que la forma en que se construyó.

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