En enero se proyectó la película The house that Jack build o La casa que Jack construyó, del autor danés Lars Von Trier, en la 65 Muestra Internacional de Cine en Pachuca.

La película describe, con lujo de detalle, algunos de los crímenes de un asesino serial. La historia se divide en capítulos en donde Jack tortura y mata a hombres, mujeres y niños mientras que, simultáneamente, intenta construir su casa ideal a la orilla de un lago sin encontrar el diseño y los materiales adecuados.

Cada homicidio plantea una analogía con la arquitectura y con el arte, teniendo como preocupación central la elección del medio y el material de cada obra, ya sea para construir su casa o para ejecutar un asesinato. Jack considera cada uno de ellos una obra de arte. Después de consumado el crimen, el asesino hace fotografías elaboradas con montajes complejos y posteriormente guarda y acumula los cadáveres en un enorme frigorífico de su propiedad.

Los capítulos se van hilando a través de un diálogo entre Jack y Verge, quien la mayor parte de la cinta es solo una voz que dialoga con el asesino. La pregunta central del filme es: ¿el asesinato de una o de varias personas puede ser una obra de arte? El proceso creativo de Jack va madurando conforme pasan los años y sus acciones son sofisticadas, calculadas e inteligentes. Sus ejecuciones cuidan de los elementos característicos del arte, tales como la estructura, el ritmo y la composición.

En una referencia a William Blake, Jack alude al tigre y el cordero, afirmando que el cordero asesinado por el depredador es privilegiado porque se le ha permitido la trascendencia más allá de la muerte, perece para permitir la continuidad de la vida ya que el arte es lo que siempre permanece. Su cuerpo es la materia del arte, como lo es la roca de la catedral. Verge difiere de esa interpretación de la poesía de Blake ya que prefiere relacionar el arte con el amor, no con la muerte.

En el contexto actual del giro ético del arte, la última cinta de Von Trier pone el dedo en la llaga. En las condiciones sociales de extrema desigualdad y la carencia de respeto hacia la vida de los demás, algunos artistas prefieren la ética sobre la estética. Apuestan por la reconstrucción del tejido social y por la mejoría de las condiciones de vida a través de obras que están cada vez más lejos de la imagen tradicional y de su construcción estética y formal.

Pese al escándalo y controversia que ha generado esa película por las secuencias de violencia explícita, considero que La casa que Jack construyó es una obra cuyo tema central es el arte y el proceso creativo. Como las dos caras de una misma moneda, las piezas que se interesan por la ética y las que no la toman en cuenta, las que prefieren la estética y la belleza por sobre cualquier otra cosa, que se suman y se complementan para generar el amplio panorama del arte actual. ¿Los asesinatos de Jack podrían ser arte en la vida real? ¿Puede haber belleza en eso?

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