El remordimiento es un sentimiento que experimenta una persona cuando cree que no ha actuado de manera correcta. Se trata de una sensación de culpa o malestar que persiste después de una acción propia que se juzga como negativa o dañina.
Por ejemplo: “sé que te traté mal. Te pido disculpas, no aguanto más este remordimiento”; “el asesino no mostró ningún remordimiento ante el tribunal”; “siento remordimiento porque hice sufrir a Lucía”.
Vinculado al arrepentimiento, el remordimiento siempre está asociado a algo del pasado. Puede tratarse de una acción que realizó efectivamente la persona, o incluso de algo que no se hizo o se dijo en el momento oportuno. El sujeto, las asociaciones, con el paso del tiempo, realiza un análisis diferente de los hechos y comienza a experimentar el remordimiento, a pesar de que reciba opiniones de terceros que busquen ayudarlo a superar la culpa.
Del párrafo anterior surge una interesante distinción entre las dos posibles causas del remordimiento: haber hecho algo o no haberlo hecho. La falta de seguridad en uno mismo o en el grupo es una de las razones por las cuales muchas personas no consiguen tomar una decisión a tiempo ante los momentos más importantes de su vida, y esto puede llevarlas a sentirse mal por no haber actuado. El ciclo de remordimiento que deriva de una situación puede ser aún peor que el relacionado con haber obrado erróneamente.
Supongamos que un hombre tuvo un mal día en el trabajo y, cuando llega al hogar, le grita a su esposa porque la mujer se olvidó de comprarle algo que le había pedido. Con el correr de las horas, al notar que su esposa está angustiada por el maltrato, el hombre empieza a sentir remordimiento y comprende que actuó mal, trasladándole a su pareja las consecuencias de los problemas de trabajo.
En general, el remordimiento debería permitir impulsar una modificación de la conducta y, en muchos casos, realizar la reparación del daño causado. Si retomamos el ejemplo anterior, el hombre está a tiempo de pedirle disculpas a su esposa y de compensarla con algún gesto cariñoso por lo que hizo. A la vez, puede aprender la lección y separar, de ahora en más, los conflictos laborales de aquello que ocurre en su hogar.
Existe un concepto denominado remordimiento de conciencia, que consiste en la imposibilidad de un individuo de superar un error que recuerda constantemente, al punto de convertir su vida en un auténtico infierno y de bloquear sus propias emociones.
También existe lo contrario, sobre todo en lo laboral. Se trata de un fenómeno que puede paralizar la realidad de una persona y en consecuencia impedir que triunfe o alcance la felicidad, lo mismo pasa con las reuniones, asambleas, etcétera. Encontremos los puntos de acuerdo que se hagan realidad, para que todos logremos lo que se necesita y requiere para México, sobre todo en estos tiempos políticos.
Si no, ¿para qué queremos reuniones?, ni de unos ni de otros, ¿verdad?

 

conciencia

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Asesor especialista en políticas públicas de alta injerencia social, licenciado en derecho por la UNAM, maestro en tecnologías de la información con carácter social, productor y director de cine (cortometrajes y películas independientes) y de televisión (documentales y comerciales). Cambridge English: Proficiency.