Las cosas han cambiado en materia de educación superior, quizá pasando del enfoque antiguo de quod natura non dat, Salmantica non præstat, que significa “lo que la naturaleza no da, Salamanca no presta”, a un enfoque moderno para la construcción de universidades para el siglo XXI. Por un lado, debido al enorme valor estratégico de la educación superior que conlleva al desarrollo genuino de cualquier país y, por el otro, porque la educación superior puede ser un verdadero motor de equilibrio y movilidad social, siempre y cuando exista uniformidad en su distribución y en su calidad.
Por ello, es muy importante la reciente participación del rector de la Universidad

Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) Adolfo Pontigo Loyola en el cuarto Encuentro Internacional de Rectores Universia, desarrollado en la Universidad de Salamanca, España, con el tema de la construcción de universidades para el siglo XXI; ahí se discutieron temas referentes a la educación en el mundo digital, paradigmas de investigación, el compromiso de las instituciones educativas de nivel superior con la sociedad y el futuro de la misma, además del uso de nuevas herramientas tecnológicas digitales, para buscar la disminución de brechas sociales y económicas, así como lograr un desarrollo sostenible para la misma educación.

Por otro lado, un desarrollo genuino involucra la tendencia a mejorar la confianza en el sistema de educación superior, con un marco de referencia fuerte, que reúna y adapte a cada país a las mejores prácticas internacionales vigentes y fomente que las instituciones ingresen en un proceso de mejora continua, reconociendo nuevos escenarios, renovando los ideales formativos de la sociedad con reflexión crítica, conciencia autónoma, libertad de pensamiento, pluralismo de valores, entre otros.

En efecto, la educación se enfila a un concepto universal con estándares internacionales. En ese sentido, es motivo de orgullo que la UAEH sea una de las mejores instituciones de México y América Latina. Los excelentes resultados obtenidos en docencia, cultura y acceso, representan que cuenta con un sistema sofisticado y de vanguardia, con políticas claras de mejora y mecanismos sólidos que resguardan la calidad de su docencia, su cultura y acceso.

Finalmente, la perspectiva a futuro de cara a 2035 en la que se contempla un proceso de continua internacionalización, como hasta ahora lo viene realizando nuestra máxima casa de estudios, la UAEH, es muy positiva. La institución se encuentra fuerte y ha mostrado liderazgo indiscutible. Estamos muy orgullosos de nuestra comunidad universitaria por la claridad de sus planteamientos. En este proceso, vamos a salir fortalecidos como Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo y, desde luego, beneficiará mucho a la sociedad hidalguense y al sistema de educación superior del país. ¡Enhorabuena!

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