La participación ciudadana en cualquier democracia es fundamental, es una de las bases de la democracia. Ahora, México está a punto de tener un gobierno que viene de la izquierda, con ideas más de corte populista y de apoyo no solo a los empresarios, como se venía dando, sino también a la sociedad. Por tanto, la consulta ciudadana es un acierto, analicemos porqué.

Andrés Manuel López Obrador (AMLO) desde que era jefe de Gobierno inició con esas consultas ciudadanas, las utilizó para preguntar si los capitalinos querían que siguiera en el gobierno, como hoy, fueron criticadas. Pero la pregunta es si es válido cuestionarlo a él, por como las realiza, o a nosotros como ciudadanos. AMLO al hacer ese tipo de consultas está confiando en un ciudadano que quiere ser tomado en cuenta, que desea participar en las decisiones de su país. Ante ese tema, los críticos dicen: sí a la consulta ciudadana pero que lo haga bajo un marco legal, es decir, que entren los institutos electorales a organizarla; pero me cuestiono si siempre los ciudadanos necesitaremos a alguien que nos vigile para no cometer corrupción y, si es así, cuanto nos costará que nos consulten, pero además, habría que preguntarnos si el que intervengan esos institutos garantizaría la transparencia.

Tras cuatro días de votaciones, 69 por ciento de los ciudadanos optaron por la construcción de dos pistas en Santa Lucía, para complementar su operación con el actual aeropuerto Benito Juárez, mientras que solo 29 por ciento votó por continuar la obra del nuevo aeropuerto en Texcoco. Esa consulta ciudadana fue muy comentada, pues se mencionó que hubo quien votó más de una vez, que se podían meter a las urnas votos, que no había nada de imparcialidad, pues además estaba Morena detrás de esa organización y con intereses muy claros, pero además los que votaron fueron muy pocos: un millón 67 mil 859 personas.

Ante esa crítica me cuestiono, si los mexicanos no quisieron participar ¿fue culpa de AMLO?, si algunos mexicanos votaron más de una vez ¿también es responsabilidad de Andrés Manuel López Obrador? Creo que nos hemos acostumbrado a mucha vigilancia, sin embargo, a pesar de esa vigilancia cada elección nos hemos dado cuenta que los que son corruptos aunque haya quien los reglamente siguen haciendo actos ilícitos. Así que considero que debemos cambiar el esquema de participación y hacer más responsables a los ciudadanos.

Por tanto, me gusta esta nueva era de participación, en primer lugar porque AMLO asume que somos ciudadanos responsables de emitir nuestra opinión, si así lo deseamos, de informarnos y preguntar sobre el tema, creo que esta es la parte que nos cuesta más a los ciudadanos, sin embargo, eso implica ser ciudadano. Siempre anhelamos que los gobiernos nos tomen en cuenta, entonces ahora tenemos la oportunidad de participar, cuidar y vigilar que los resultados de esas consultas sean lo más limpios y transparentes que se puedan, es tarea de todas y todos.

Pero además, la idea de no gastar dinero como se hace en las elecciones me agrada más, pues llamar a los institutos electorales lleva millones de pesos y pretextos para que esos institutos sigan pidiendo más y más dinero a la federación y el país tiene otras prioridades: más universidades, escuelas, refinerías, empleos, apoyos sociales, por citar algunos temas.

No podemos seguir gastando más dinero en elecciones. Por tanto, debemos dejar de tener una cultura paternalista y empezar en vernos como un ciudadano activo, participativo y con una gran responsabilidad de participar en las decisiones de nuestro país.

Así que esta nueva cultura de las consultas son un espacio ciudadano, las y los mexicanos debemos de cuidar y de no cometer actos fraudulentos, señalar aquellos que quieren votar doble, informarnos, ser responsables y respetar quienes votan y no generar votos fantasmas. Este tema habla de responsabilidades y de una cultura democrática, que si bien no la tenemos pero puede ser el inicio para una nueva forma de participación en México.

Pero además, curiosamente quienes más criticaron esa consulta son principalmente los que creían se les afectarían sus intereses económicos, y no la población en general. Qué casualidad que cuando AMLO se reunió con los inversionistas del proyecto del aeropuerto en Toluca dejaron de decir que no estaban de acuerdo y, además, lo increíble es que declararon que estaban confiados en el presidente y “que contáramos con su apoyo en el crecimiento de México”, se les olvidó “lo mal que estuvo la consulta ciudadana”; o la oposición de aquellos empresarios que ya pensaban invertir en lo que ahora es el actual aeropuerto en una zona residencial de alto costo.

Por tanto, apoyo que en ese tipo de consultas, que espero haya muchas más, no se gaste dinero como se hace en las elecciones, las cuales son un juego perverso, donde hasta el narcotráfico ha entrado con dinero para cuidar sus intereses. Las elecciones en México no han logrado ser limpias ni transparentes y menos en el financiamiento, a pesar de que los partidos reciben mucho dinero del estado, aun así buscan financiamientos privados, generando una gran corrupción que está lejos de contabilizarse.

El único señalamiento que hago es que AMLO no puede llamar a consulta solo lo que le conviene a él y aquí está el desafío para el gobierno entrante, la consulta debe ser para todos los temas nacionales importantes y donde haya controversia como la que se generó con el tema de la construcción de un nuevo aeropuerto. Así que ya veamos si AMLO en verdad tiene un espíritu democrático o solo utilizará esas consultas ciudadanas para justificar lo que le conviene y si no es así, también advertiremos si las y los mexicanos estamos listos para una nueva forma de participación política.

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