Este año no inicia halagüeño, el gasolinazo ha desatado la inconformidad de la gente porque tenemos muchas décadas ya escuchando que son “medidas necesarias” que en un futuro (que hoy sabemos no existe) nos permitirá tener un país con finanzas sanas y con crecimiento sostenido. Lo cierto es que si bien hemos tenido treguas a la debacle, socialmente sabemos que el mayor de los males, el narcotráfico y su secuela criminal, es producto de medidas económicas adversas al bienestar y expectativas sociales, con su consecuente degradación social. Las cifras no engañan, ¿o si? 56 millones de pobres en un país de 120 millones, casi 50 por ciento.
Pese a esta realidad negativa y pesimista Alain Touraine escribió, hace poco más de 10 años, un libro sobre El mundo de las mujeres (Paidós, Barcelona, 2006), donde plantea que frente al panorama adverso en muchos ámbitos “las mujeres –como demuestra el trabajo de campo del que proviene el análisis, y que contempla los debates más actuales– habitan un universo coherente de representaciones y de prácticas que se muestra profundamente distinto del de los hombres, porque se orienta hacia la creación de sí y a la recomposición de la sociedad. Los hombres, en cambio, conquistaron el mundo concentrando los recursos en manos de unos pocos y reduciendo a trabajadores, colonizados, mujeres y niños a exponentes de la inferioridad”.
El motivo que llevó a Alain Touraine a realizar una investigación sobre las mujeres fue su postura epistemológica sobre el estudio de la sociedad, reivindicó la categoría “agente social”, “movimiento social” y “sujeto”: “Para conocer qué piensan y en qué consiste la experiencia de las mujeres hice lo mismo: fui a ver. Descubrí entonces que pocos son los que han llevado a cabo esta acción, en definitiva tan elemental. Y descubrí que las mujeres piensan y hacen cosas distintas, opuestas incluso, de lo que se nos dice.
“Las mujeres a las que escuchamos, individualmente, o bien, reunidas en grupos, se definieron ante todo como mujeres y no como víctimas, incluso aquellas que habían sido víctimas de injusticias, y afirmaron que su objetivo principal era realizarse como mujeres. La mayoría añadió que era en el terreno de la sexualidad donde esa autorrealización podía concretarse en triunfo o fracaso.”
Y esa mirada y postura fue la que le permitió organizar 60 entrevistas en 10 capítulos que abordan en la primera parte “La afirmación”, o la construcción del hacer y ser mujer; en la segunda la incorporación de las mujeres en el mundo: “De la sociedad de los hombres a la sociedad de las mujeres”; y en la tercera y última parte llega a las conclusiones a partir de “Resultados e interpretaciones”.
El objetivo final le llevó a este autor a “mostrar que las mujeres están creando una nueva cultura y, acto seguido, definir la naturaleza histórica y social de este profundo cambio cultural… Espero fundamentalmente demostrar a través de este estudio la necesidad de romper con un discurso del tipo ‘no hay nada que hacer’ y contribuir al redescubrimiento de las mujeres como agentes sociales, al revelar sus objetivos, los conflictos en que están implicadas y su voluntad de ser sujetos de su propia existencia”.
Con esta obra vale repensar cómo vivimos y qué haremos ante las nuevas condiciones adversas y sobre explotadoras del sistema en el que hoy nos movemos la ciudadanía mundial y la nacional concretamente. Touraine sostiene que asumimos con claridad y determinación la vida moderna actual. Los días por venir seguro lo demostrarán y nos invitan a buscar y aprender de unas y otros.

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Doctora en ciencias políticas y sociales por la UNAM y especialista en estudios de la mujer por El Colegio de México. Periodista colaboradora en medios desde 1987. Defensora de lectores y articulista del diario Libre por Convicción Independiente de Hidalgo. Integrante del consejo editorial de la agencia de noticias Comunicación e Información de la Mujer AC. Docente universitaria desde 1995 en la UNAM. Profesora investigadora de tiempo completo en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo desde 2008. Integrante y cocoordinadora del grupo de investigación Género y Comunicación en la Asociación Mexicana de Investigadores de la Comunicación. Línea de investigación y publicaciones sobre periodismo, comunicación y género.