La crisis de los reporteros, editores y trabajadores de los medios impresos que se desató en Estados Unidos durante los últimos 10 años ya alcanzó a los periódicos mexicanos. Entre 2004 y 2014 cayó en 37 por ciento el número de empleados de la industria periodística norteamericana que, al cierre de 2015, sumaban 41 mil 400 personas, de acuerdo con los datos de la Oficina de Estadísticas sobre Trabajo y Empleo (OES, según sus siglas en inglés).
El reporte publicado el pasado primero de junio por el Pew Research Center reveló que la crisis de los periódicos norteamericanos se ha agudizado frente al mayor número de ciudadanos que consumen noticias de manera digital y al lento proceso de transición de la publicidad impresa a la publicidad digital.
Titulado “Newspaper fact sheet”, el estudio del Pew también revela que la circulación total de periódicos (combinada su versión digital como la impresa) alcanzó los 35 millones de personas por día y 38 millones los domingos al cierre de 2016, pero esa cifra representó un 8 por ciento menos en relación con 2015. La disminución es más drástica en las versiones impresas: la circulación de los periódicos disminuyó 10 por ciento.
El análisis destacó que la circulación digital es más difícil de calcular, ya que los tres periódicos de mayor circulación diaria en Estados Unidos –The New York Times, The Wall Street Journal y The Washington Post– no reportan de manera completa su circulación digital a la Alliance for Audited Media (AMM). El Times solo lo reporta en sus estados financieros, Journal lo hace en el sitio del Dow Jones y el Post no lo registra en ninguno sitio.
La publicidad para los grandes periódicos, tanto en su versión impresa como digital, disminuyó 10 por ciento entre 2015 y 2016 para alcanzar un total de 18 mil millones de dólares y el total de los ingresos por circulación se calculó en 11 mil millones de dólares, una cifra muy similar en ambos años.
Los despidos de trabajadores en los grandes periódicos han continuado, aunque la crisis ya no es tan severa como en 2010 y 2012, reportan varios análisis de los medios norteamericanos. Tan solo durante esta semana, se registró una protesta “de solidaridad” a las puertas del The New York Times por la pretensión de reducir de 159 a 50 el número de editores.
La protesta solo duró 15 minutos y los trabajadores portaron pancartas con leyendas como “no a los recortes” y “ningún editor se va, ninguna pieza”, pero prácticamente todos consideran que es inevitable ese proceso. Criticaron que entre las acciones que realizan los directivos del periódico está un proceso de entrevistas al que apodaron “paneles de la muerte”, donde los editores debían defender su trabajo para mantenerlo. Estas acciones provocaron que el miércoles pasado los editores enviaran una carta abierta al editor ejecutivo Dean Banquet, y al director ejecutivo Joe Kahn, según reportó Huffington Post.
“Nos dieron la espalda. Aborrecemos su decisión de borrar la mesa editorial. Pero a medida que continuamos esta difícil transición, les pedimos que aumenten considerablemente las posiciones disponibles para los 109 editores despedidos, así como de un número desconocido de otros miembros del personal que han perdido su empleo como resultado de sus acciones”, afirmaron en su carta.
Consideraron que el plan de eliminar docenas de trabajos de edición y acabar con las mesas editoriales “está mal concebido y es imprudente y dañará la calidad de nuestro producto. Nos hará más descuidados, más propensos a cometer errores. Socavará la reputación que generaciones han trabajado para construir y mantener, la reputación que mantiene a los lectores que vuelven”.
La digitalización y la disminución del personal para el trabajo de edición han generado el mayor número de desempleados en los periódicos de Estados Unidos y de México. En la mayoría de los casos, los primeros en ser despedidos son los trabajadores de las rotativas y de las mesas de edición, antes que los reporteros.
La crisis en The New York Times no es tan grave ahora como en 2009 cuando tuvo que rematar su famoso edificio en Manhattan por 255 millones de dólares y cuando abandonó su participación accionaria en el equipo de beisbol Las Medias Rojas de Boston. En ese año, disminuyeron en 5 por ciento el salario de sus trabajadores y tuvo que vender un paquete accionario al magnate mexicano Carlos Slim. En 2011, el área de finanzas del periódico reportó que en los 10 primeros meses de ese año perdieron casi 100 millones de dólares, comparados con los 40.4 millones de dólares que ganó en 2010.
En 2011, The Washington Post registró una drástica caída de 12 por ciento en sus ingresos publicitarios y desde 2009 inició con un recorte de personal en todas sus áreas, incluyendo a los trabajadores de la revista electrónica Slate. En 2013, Jeff Bezos, fundador de Amazon, compró el Post por poco más de 200 millones de dólares y en este 2017 espera que se contraten a 60 nuevos periodistas.
Desde antes de la venta a Jeff Bezos, The Washington Post Company había dejado de ser una compañía editora de periódicos para convertirse en un “híbrido” que mantenía operaciones en medios y en el negocio educativo. Durante el primer semestre de 2013, la impresión de periódicos apenas aportó 13.4 por ciento de los ingresos de la firma.
El veterano reportero Bob Woodward, quien continúa trabajando para el Post a sus 74 años, declaró recientemente al periódico español El Mundo que “Internet ha infectado el periodismo en el sentido de que la gente exige inmediatamente conclusiones, opiniones… se quiere que todo se concentre en el futuro, en el ‘dime qué es lo que va a pasar. Y no sabemos lo que va a hacer el futuro por nosotros’”.

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