La cultura en Hidalgo

1858
HOMBRE

Al cultivo de la tierra, la mente, el cuerpo y el espíritu los griegos le llamaron cultura. En rigor, el cultivo de cualquier destreza humana es cultura, aunque desde la Ilustración se utiliza ese vocablo para designar el quehacer artístico, fundamentalmente el de la danza, música, teatro, pintura, literatura, arquitectura, escultura y orfebrería, labores ligadas al desarrollo de la criatura humana desde los primeros tiempos del verbo. Actualmente la ciencia y la tecnología han ampliado el concepto de la creación artística hasta límites insospechados para las generaciones anteriores a la internáutica y la virtualidad.
En un acto sin precedentes, el escritor y empresario cultural Enrique Olmos dijo, al recibir el Premio de Poesía Efrén Rebolledo 2016, que en el sexenio que termina la cultura durmió el sueño de los justos porque el gobernador saliente Francisco Olvera Ruiz no hizo nada para despertarla. Al generalizar su crítica, el artista joven más premiado y reconocido de Hidalgo, tanto en el ámbito nacional como internacional, ignoró los avances que se han logrado, pese a la falta de apoyo del Poder Ejecutivo en infraestructura, descentralización, animación cultural, formación artística y servicios culturales para niños y jóvenes. Pero dijo algo muy cierto. La única acción visible de la oficina del gobernador en apoyo a la cultura fue el otorgamiento de 10 millones de pesos a la asociación civil Calavera Canario para que realizara la Fiesta del Viento, evento cuya difusión fue de pena ajena porque se permitieron afirmar que su convivio sería único en su tipo y que posicionaría a Pachuca como sede de un evento internacional sin precedentes en México, además de que sería de gran impacto social, económico y turístico.
En su momento nos reímos de su estulticia porque solo un político hidalguense puede ignorar que en México hay 140 festivales anuales, muchos de los cuales se hacen con 25 por ciento del dinero público que se les dio a ellos y superan con creces lo logrado por esas calaveras que cantan como canarios pero actúan como buitres. Por no mencionar el Festival Internacional Cervantino, el más importante y longevo de Iberoamérica, acaso el único que en verdad puede presumir los logros que prometieron los organizadores de un festival que se llevó el viento, porque traer a una figura de culto como Fito Paéz y a una cantante en cartelera, lo hace cualquiera que pueda embaucar a un servidor público con acceso a los dineros de los contribuyentes.
La risa se congela al enterarme que son esos buitres disfrazados de canarios los escogidos por el gobernador electo Omar Fayad para hacer la transición de gobierno en materia de cultura. Da susto, ciudadano Fayad, que ponga usted la iglesia en manos de Lutero, ignorando que en el servicio público del estado que gobernará hay funcionarios de la cultura con una trayectoria muy superior a sus emisarios, con 10, 20, 25 años no solo de experiencia sino de formación y desarrollo. ¿Usted cree que el Centro Regional de las Artes de Hidalgo es hoy reconocido por sus pares como un ejemplo a seguir porque lo dirigió un canario? ¿Usted considera que los centros regionales de cultura que se han levantado en nuestro territorio se hicieron por inercia?
Entiendo que en la política no sea indispensable el saber, la experiencia, la formación, la honestidad, la obra cumplida, pero en la cultura el mérito artístico es indispensable para tener el respeto de la comunidad. Compare usted la trayectoria artística de sus emisarios con la de los artistas sobresalientes del estado. Y no me refiero al Panteón de Notables que ya han mamado del presupuesto público hasta hincharse, sino a las nuevas generaciones que han logrado una proyección nacional e internacional que no tiene ninguno de sus canarios.
Por otra parte, usted debería saber que no basta ser un artista sobresaliente para ser un buen administrador cultural. Por eso desde hace muchos años existe la carrera de gestor cultural, personas entrenadas en el conocimiento de la cultura, la administración y la gestión de recursos. Usted que ha sido diputado y senador no puede ignorar que 95 por ciento de los recursos para la actividad cultural del estado viene de la federación. Su gobierno solo pagará los magros sueldos de la nómina cultural, que por cierto, no ha sido incrementada en tres sexenios, pero los administrativos, los técnicos, los empleados de confianza, los trabajadores de base siguen ahí, dándole vuelta a la noria. Así que dígame usted, ciudadano gobernador electo, ¿qué proyecto de trabajo le presentaron los buitres para que usted los confundiera con canarios?
Porque si se fue con la finta del discurso publicitario que exhiben en su página de Internet, mañana mismo le presento uno mejor, porque eso, ciudadano Fayad, se llama retórica, y retórica neoliberal, la que hasta su inventor en México, Salinas de Gortari, ya dio por superada. Por ejemplo, dicen los canarios que su propósito es lograr un cultura autosustentable, precisamente la cantaleta del PRI en tiempo de Miguel de Lamadrid que, por supuesto, jamás fue posible. La cultura en el mundo civilizado, ciudadano Fayad, ha sido, es y será no un gasto sino una inversión pública. Los países más adelantados del mundo no buscan que la cultura sea sustentable sino redituable en términos sociales, anímicos, culturales. Sin esa visión no tendríamos ni las pirámides de Egipto, ni la Mona Lisa, ni Tamayo, ni Toledo, ni Efrén Rebolledo. Ninguna obra de arte: solo alpiste para canarios.

Comentarios