Hace justo un año, en febrero de 2017, el Sistema Nacional de Radio y Televisión (Sinart) de Costa Rica anunció la creación de su defensoría de las audiencias, constituyéndose en el primer medio de comunicación de ese país en instaurar dicha figura.
El Sinart SA “es una empresa con más de 30 años de labores en los medios de comunicación; es la única institución del Estado que cuenta con un canal de televisión, que es Canal 13, una emisora radial, Radio Nacional 101.5 FM, una revista, Contra Punto, y un medio digital, Sinart Digital”.
Este sistema público de medios tiene como objetivo “orientar, educar y entretener; así como, a través de sus producciones y transmisiones dirigidas, difundir la educación, la ciencia y la tecnología, y fomentar los valores culturales”. Su misión es “captar las audiencias de todos los grupos poblacionales, principalmente en las zonas rurales y en los sectores marginales de la población (https://si.cultura.cr/agrupaciones-y-organizaciones/sistema-nacional-de-radio-y-television-sinart.html)”.
De ahí que, en una actitud congruente, este sistema de medios costarricense aprobara la creación de esta figura para dar voz y voto a sus audiencias, garantizando su derecho a “recibir información oportuna, independiente, plural y diversa”. En ese año, “el presidente ejecutivo del Sinart Mario Alfaro Rodríguez explicó que un factor esencial de la defensoría de las audiencias es su independencia funcional y de criterio. Esta defensoría se debe exclusivamente a nuestro público, agregó (http://gobierno.cr/sinart-crea-defensoria-de-las-audiencias-de-sus-medios-de-comunicacion/)”.
En ese tenor, abrió un concurso público para elegir a su representante de la defensoría de audiencias; dentro de los requisitos que estableció para los aspirantes fue tener una licenciatura por lo menos afín a la carrera de comunicación o de ciencias sociales y con experiencia mínima de cinco años en medios.
De ese proceso, Nathalia Rojas fue elegida la primera defensora del Sinart. Su perfil en la página de este sistema recoge parte de su trayectoria y desempeño, los cuales le permitieron ser elegida para este importante cargo que garantiza los derechos del público de medios: “Ella es periodista y productora audiovisual graduada de la Universidad de Costa Rica y máster en derechos humanos por la Universidad Estatal a Distancia”.
Dentro de su experiencia profesional, resalta el trabajo en el campo de la comunicación social. Ha laborado en medios, oficinas de comunicación de entidades públicas, agencias internacionales de noticias, organizaciones no gubernamentales y como consultora.
Como feminista, Nathalia está convencida de que los roles que establece la sociedad no hacen más que limitar a las personas y les impiden desarrollarse de forma plena, por lo que considera necesario cuestionar, desaprender y trabajar en conjunto por la construcción de un mundo más igualitario (http://defensoriadelasaudiencias.sinart.go.cr/index.php/quien-es-la-defensora)”.
No obstante, esta enorme ganancia en Costa Rica en materia de medios, hace poco más de dos meses su representante Nathalia Rojas sufrió una embestida institucional tan solo por cumplir con su papel de garantizar los derechos del público a recibir información plural e incluyente en materia religiosa, al recomendar al Sinart omitir las misas si no se incluían espacios de otros cultos religiosos. Siendo este país un Estado confesional, sus recomendaciones y señalamientos respecto al espacio privilegiado del culto católico, la protesta fundamentalista la señaló y atacó, pero lo más grave: su propio presidente Luis Guillermo Solís se pronunció en contra de esta decisión. Acción grave en materia de los derechos de las audiencias, sin duda alguna, y que revela la complejidad de este trabajo que funciona a tres fuegos: el de los propietarios de medios, el del público de medios mismo y el de los mismos periodistas.
Este escenario revela el largo y sinuoso camino que se ha de andar en la materia para garantizar los derechos de uno de los actores de la triada comunicativa: el receptor, que no puede y no debe ser pasivo frente al poder mediático.

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Doctora en ciencias políticas y sociales por la UNAM y especialista en estudios de la mujer por El Colegio de México. Periodista colaboradora en medios desde 1987. Defensora de lectores y articulista del diario Libre por Convicción Independiente de Hidalgo. Integrante del consejo editorial de la agencia de noticias Comunicación e Información de la Mujer AC. Docente universitaria desde 1995 en la UNAM. Profesora investigadora de tiempo completo en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo desde 2008. Integrante y cocoordinadora del grupo de investigación Género y Comunicación en la Asociación Mexicana de Investigadores de la Comunicación. Línea de investigación y publicaciones sobre periodismo, comunicación y género.