Hace poco más de dos años, en Oaxaca se estableció la defensoría de las audiencias del medio público CORTV. Al frente de ella se designó a tres personas con un reconocido desempeño en medios, trayectoria en la defensa de los derechos humanos y con un perfil académico: las comunicadoras Doris Romero Zárate y Gisela Blas Piñón, y el abogado Julio Eduardo Manzano Bizuet, según informa su propia página oficial.

La historia, aunque reciente, de CORTV es la misma de la suerte y lugar que tienen en nuestros medios las defensorías. Se crean con “bombo y platillo”, se festeja el pionerismo y singularidad, discursivamente se comprometen a fortalecer los derechos de las audiencias y se pronuncian con vocación para hacer valer la voz, sentir, necesidades y derechos del público de los medios. Sin embargo, antes de que pase mucho más tiempo del deseado y esperado la realidad se impone: no hay convicción sobre la urgencia de crear y fortalecer las audiencias críticas, por tanto, no hay deseos ni condiciones para hacer valer sus derechos.

CORTV es muestra de botón. Es camino recorrido de varias defensorías en el país, de la famosa “MVS noticias” a las de los medios públicos. El debut formal de esa defensoría pública oaxaqueña fue en abril de 2016, sin embargo, en mayo de 2017 recibió su primer revés al no ser reconocida y atendida por su director Alejandro Leyva Aguilar, quien tomó dicho cargo en diciembre de 2016. Si bien, para julio de 2017 se abrió un programa de radio en vivo para difundir los derechos y prerrogativas de las audiencias, el camino fue azaroso y pasaron meses antes de que se reconociera y diera lugar a esa figura y sus representantes.

En mayo de 2017, tanto los defensores como el propio consejo consultivo de CORTV denunciaban públicamente el hecho: a medio año no habían sido convocados por su director, ni la defensoría ni el consejo (“Margina CORTV a defensoría de audiencias”, Virgilio Sánchez, 21/05/2017 https://www.nvinoticias.com/nota/59642/margina-cortv-defensoria-de-audiencias). En julio, pese a todo, consiguieron que se estableciera un programa de radio para sensibilizar y educar en el tema (“En diálogo con las audiencias”, el cual se transmite en vivo, por Oaxaqueña Radio 92.9 FM los lunes a las 20 horas y en retransmisión los sábados a las 17 horas por Global 96.9 FM). No obstante que el director lo había cancelado justo dos meses antes, a punto de salir al aire, con cuatro programas grabados y bajo el argumento de que debía ser conducido por una persona sindicalizada, sin importar fuese especialista o autoridad en el tema.

Ese antecedente es sintomático y refleja parte de lo que sucede con ese espacio legal y legalizado de los derechos del público de medios. No hay convicción de su existencia y menos aún vocación para respetarlos. Los mecanismos están ahí, se soportan bajo disposiciones legales pero se abaten con prácticas que invisibilizan, niegan y relegan la figura mediadora entre el medio y su público. La reforma a la Ley Federal de Telecomunicaciones es un signo y síntoma. Harto se tiene que hacer todavía, mucho queda por sensibilizar y sensibilizarse, y más todavía por hacer respetar la figura de quienes escuchan, leen y miran, porque quien está del otro lado no es invitado de piedra, es ciudadanía pujante que de no ser atendida y escuchada pronto dejará verse bajo muchas estrategias. El silencio impuesto y la negación implícita no es de esta era, que se dice de medios, de sociedad mediática y mediatizada. Los emisores van contra el tiempo y la sociedad no puede seguir inerme a fuerza. Las defensorías son la alternativa y la apuesta.

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Doctora en ciencias políticas y sociales por la UNAM y especialista en estudios de la mujer por El Colegio de México. Periodista colaboradora en medios desde 1987. Defensora de lectores y articulista del diario Libre por Convicción Independiente de Hidalgo. Integrante del consejo editorial de la agencia de noticias Comunicación e Información de la Mujer AC. Docente universitaria desde 1995 en la UNAM. Profesora investigadora de tiempo completo en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo desde 2008. Integrante y cocoordinadora del grupo de investigación Género y Comunicación en la Asociación Mexicana de Investigadores de la Comunicación. Línea de investigación y publicaciones sobre periodismo, comunicación y género.