Estamos en el cierre de la administración de Francisco Olvera como gobernador y por tal razón es tiempo de los cortes de caja. Ayer la reflexión fue en torno a cuál será la deuda que dejará Olvera Ruiz a la gestión de Omar Fayad. Según el mandatario, el pasivo que dejará es de 5 mil 643 millones de pesos, monto que incluso le permitirá a Fayad contratar al menos mil millones de pesos al inicio de su mandato “para destinarla a algún proyecto con el que inicie el siguiente periodo de administración”, expresó Olvera. Recordemos que afortunadamente en abril de este año, luego de ser aprobada por el Legislativo federal, el presidente Enrique Peña Nieto promulgó la Ley de Disciplina Financiera de las Entidades Federativas y los Municipios mediante la cual se establecieron límites al endeudamiento de los gobiernos locales y además se busca reducir el costo del financiamiento para los gobiernos locales. El objetivo es, precisamente, que gobernadores y funcionarios públicos no contraten deuda en los últimos años de su gobierno y evitar casos extremos como el del célebre Moreirazo del exgobernador de Coahuila Humberto Moreira, quien en la recta final de su administración heredó una deuda superior a los 33 mil millones de pesos a la entidad, lo que significó un aumento de 19 mil 270 por ciento de los pasivos estatales durante su sexenio. En el caso de Hidalgo, la deuda que dejará Olvera no es menor, pero tampoco es para escandalizarse. Según datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, en 2015 Hidalgo se encontraba en el lugar 23 entre las 32 entidades federativas. En 2015, la deuda ascendía a 6 mil 245 millones de pesos, lo que equivalía a una deuda per cápita de 2 mil 185 pesos para los casi 3 millones de habitantes que tiene nuestra entidad. No obstante, el gobierno de Fayad deberá decidir si contrata un nuevo crédito al inicio de su administración (como sugiere Olvera) o si mejor establece un plan para disminuir la deuda, que aún es manejable, según calificadoras externas como Fitch Ratings. Con el horizonte económico mundial, pleno de nubes negras, es mejor viajar con equipaje ligero, dirían los expertos en finanzas. De filón. Y hablando de deudas, es bueno saber que más de 500 millones de pesos regresaron a las arcas estatales luego de que se canceló el proyecto de la refinería Bicentenario. Un peso menos en la frágil espalda de las finanzas estatales.

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