Desde la semana pasada, empleados de la Secretaría de Relaciones Exteriores confiaron al corresponsal de Proceso en Veracruz Noé Zavaleta que recientemente habían “gestionado” un pasaporte para el hijo menor del entonces gobernador Javier Duarte. “Es probable que la familia completa se vaya al extranjero”, afirmaron.
Desde antes se tenían suficientes elementos para sospechar que el mandatario veracruzano Javier Duarte preparaba la “ley fuga” ante una serie de al menos siete juicios e investigaciones en su contra y de sus colaboradores en la PGR.
Sin embargo, nada se hizo desde el ámbito federal ni local para impedir la huida de uno de los personajes más repudiados por sus gobernados en los últimos años.
Javier Duarte manipuló a su antojo los tiempos políticos y mediáticos. El miércoles 12 de octubre apareció en el informativo “Despierta” con Loret para anunciar que había pedido licencia para separarse del cargo como gobernador y “limpiar” su nombre.
Por supuesto, Duarte negó en “Las Estrellas” de Televisa todas las acusaciones en su contra. Hasta llegó a afirmar que “ni un solo peso” se ha robado de las arcas veracruzanas, a pesar de los indicios de una corrupción masificada, casi tan intensamente como la violencia se disparó en Veracruz.
Ese mismo día, el gobernador electo Miguel Ángel Yunes, enemigo acérrimo de Duarte, advirtió que éste podía escaparse.
Apenas el lunes 17 de octubre el mismo Yunes alertó que el sábado 15 Javier Duarte dejó la entidad a bordo de un helicóptero que le facilitó el gobernador interino Flavino Ríos, exsecretario de Gobierno duartista.
El silencio duró todo el lunes hasta que en su noticiero nocturno Denise Maerker informó que desde el mismo sábado un juez giró una orden de aprehensión en contra de Javier Duarte por delincuencia organizada y operaciones de procedencia ilícita.
Sería uno de los siete juicios en contra del exmandatario.
Casi simultáneamente, desde el mismo sábado, el exgobernador Fidel Herrera, considerado el tutor de Duarte, volvió a aparecer en los medios.
Toda una farsa que solo exhibe el vacío de la autoridad federal y la demagogia del PRI que pretende equiparar el caso de Duarte con el del exgobernador de Sonora, Guillermo Padrés.

Publicado en http://homozapping.com.mx/

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