La Garza lectora

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Garza lectora

Días sin ti

Elvira Sastre

Iremar Trejo Villegas
Estudiante de la licenciatura en comunicación

Elvira Sastre Sanz
Mi escritora favorita, es una traductora y filóloga que nació en la ciudad de Segovia, España, en 1992. Su interés por la lectura y la escritura empezó desde muy joven y durante su adolescencia empezó a darse a conocer en el mundo literario gracias al blog personal Relocos y Recuerdos. Más tarde sus poemas se vuelven tendencia en redes sociales para irse construyendo en lo que es hoy, una de las principales representantes de la poesía contemporánea española.

Días,Garza lectora

Esta es mi última reseña del año y este ha sido el libro que más desee leer, tal vez por eso está al final; por la importancia, por el amor, por todo el dolor que trae consigo. Habla de las despedidas, de saber decir adiós conscientemente, de soltar todo eso que siempre nos ha dado miedo hacer a un lado.

Días sin ti se basa en los pequeños fragmentos que separaban los poemas de Elvira Sastre en su primer libro Baluarte, donde va desglosándonos poco a poco ese proceso de sufrimiento que deja consigo una ruptura amorosa desde el primer día en el que la persona se va; el levantarse por la mañana, el sentir los párpados pesados, las ojeras, lo poco creíble que es ver a tu lado y darte cuenta que estás completamente solo. Sentir que el reloj no avanza, que el mundo no gira, que la vida se para. Que tu corazón se detiene.

Y es que parece que de repente todo se queda en silencio, solo para que nadie se pierda el preciado momento en el que se escucha tu corazón tronar.

Este libro carga consigo el aceptar que las personas se van. Que a veces se van por voluntad propia y que a veces solo se van sin tiempo de despedirse. Desaparecen, se esfuman del mundo para siempre. Su último aliento se vuelve uno con la eternidad. Y duele, sí, siempre duele, sea cual sea el motivo, las personas nunca estamos preparadas para dejar ir a alguien. No estamos preparadas para dejar de ver su sonrisa, tocar sus manos, de simplemente olvidar su olor porque ya no está más en nuestra almohada. Los días se vuelven pesados y por mucho que lo intentemos, siempre parece ser el día cero.

Es una novela que junta dos historias que te explican lo que es el amor en distintas épocas, que narra cómo se va dando todo, de cómo el enamorarse también te raspa el alma, también te desgarra la garganta y te abre el pecho, pero en sensaciones tan agradables que nos volvemos adictos a ello, y cuando de repente todo se vuelve más cotidiano, cuando todo pierde la magia, esa misma ansiedad que sentimos al principio, esa alma raspada, esa garganta destrozada, ese pecho al descubierto empiezan a arder al contacto con la sal. Porque así es la vida, cuando las cosas hacen “crack” nunca vuelven a sonar igual.

Pero esa no es toda la historia, también nos habla de ir contracorriente para encontrar nuestro destino, de buscar el latido, de no perder la esperanza jamás, porque el amor es encontrar la calidez, es dejar de pasar frío. Y siempre, siempre, podemos volver a iniciar, sí, iniciar desde el día cero.

Y mi manera de dejar ir es esta, escribiendo de lo mucho que me está doliendo soltarte, pero de lo inmortal que sigues siendo cuando escribo las reseñas. Y este año quiero terminar con la oportunidad de decirte que aún extraño tu risa, tu piel, tu voz, pero que, para mí, sigues siendo la esperanza de que el mundo no pueda ser un lugar tan malo si hay personas como tú en él, y que los días sin ti ya no son tan difíciles como al principio.

Todos tenemos en nuestras manos la decisión de dejar ir con amor. Porque al final del día somos lo que leemos, somos lo que decidimos hacer con todo el dolor que hay dentro de nosotros. Somos la manera en la que dejamos ir a los demás.

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