¿Qué sucede cuando un Estado es fallido?, cuando simplemente no existe el Estado de Derecho porque éste ha sido corrompido o simplemente nunca existió. En donde es deseable vivir en una nación sin contrariedades, donde el gobierno realmente vele por mayores oportunidades para la sociedad y exista bienestar, así como tranquilidad para la ciudadanía y, sin embargo, en la realidad que se vive, esto no existe y solo se queda en una utópica visión, donde poder vivir armoniosa y sanamente no existe.
Cuando los funcionarios mencionan que el crimen solo busca generar terror, pero ante todo el Estado de Derecho no está destruido y se mantiene sólido al no existir problema alguno. Los ciudadanos que viven día con día las desgracias de lo que es prevalecer bajo un apocalipsis donde los portadores de las desgracias de éste se hacen presentes en una realidad que trastorna y destruye la integridad.
Simple, lo que debe hacerse es defender la soberanía de la justicia, el orden y la quietud a como dé lugar, ya que las soluciones no llegan, se demoran o simplemente no son atendidas por aquellos personajes en los que se confió para traer paz y concordia, y que en gran medida o están coludidos con el crimen organizado, o bien, simplemente omiten la responsabilidad por la cual están en el cargo público, olvidando que son, ante todo, funcionarios públicos que, como su nombre lo indica, sirven a la ciudadanía, más no están para servirse de ella.
Quizá las buenas intenciones de ayuda sean honestas y verdaderas, sin embargo, no llegan a tiempo y la desesperación se generaliza; por ello nacieron un 24 de enero de 2013 los grupos de autodefensas en los municipios de Buena Vista y Tepalcatepec, Michoacán, donde vivía un ciudadano, que comprometido con su entorno decidió hacer algo para favorecerlo.
El doctor José Manuel Mireles Valverde reaccionó ante el asedio de los Caballeros templarios, que habían establecido un régimen de extorsiones, secuestros, abusos sexuales y asesinatos contra los habitantes de la región de Tierra Caliente, en el sur del estado.
El movimiento de estos hombres armados llevaría el nombre de Autodefensas. Harían frente a los criminales. El doctor Mireles de inmediato se convirtió en el líder de este grupo que estaba harto de tanta injusticia en su estado. Además de la medicina, Mireles ya había incursionado en puestos políticos como diputado local; fue víctima de secuestro y, por si no fuera poco, asesinaron a algunos de sus familiares.
El 4 de enero, las autodefensas tomaron Parácuaro, Michoacán, y desarmaron a la Policía municipal. Durante el gobierno de Fausto Vallejo, en conjunto con el comisionado federal para Michoacán Alfredo Castillo, se llegó a un acuerdo con Mireles para deponer las armas y sutilmente llegar a una “institucionalización” de los grupos de Autodefensas. Era lógico, no querían hombres armados en la comarca, no por lo menos aquellos que sí combatían al crimen, daban resultados ante la ciudadanía y eran honestos; pero no eran del gobierno y esto dejaba en mal a éste demostrando su ineficacia y en otros sentidos, incluso la corrupción interna coludida con los propios mafiosos a los que se combatía.
Mireles aclaró reiteradamente que “la guerra que se lleva a cabo no es contra México, sino a favor de una vida digna, la cual se ha desvirtuado; la guerra es contra el crimen y despertar la conciencia de los mexicanos. El movimiento solo pide dos cosas: eficiente seguridad pública en los pueblos y una justa impartición de justicia. Puesto que la necesitamos todos”.
Un hombre con las ganas de intentar cambiar lo que a todas luces beneficiaría a los mexicanos, pero dejaría en una posición desfavorable al gobierno, sin duda se convierte en un individuo peligroso para el Estado, ya que éste no pudo o no quiso resolver un problema que atañe no solo a Michoacán, sino a todo el territorio nacional y demuestra la ingobernabilidad e ineficacia de éste.
Mireles fue arrestado, se le increpó de posesión de armamento pesado que solo el Ejército debe utilizar, además de narcotráfico, interesante acusación para desprestigiar al líder de un movimiento que surgió para la lucha, justamente, en contra del crimen organizado.
Tres largos años estuvo resguardado en prisión hasta que hace unos días un juzgado determinó que Mireles podría seguir su proceso en libertad con el pago de una fianza de 30 mil pesos, en lugar de permanecer en prisión preventiva. La venganza del entonces comisionado federal para Michoacán Alfredo Castillo, un hombre amparado bajo el gobierno de Peña Nieto, surtió efecto. Sin embargo, lo que no pudo el gobierno y los coludidos en este caso, es y será, acallar tantas voces que demandan justicia y que el Estado al no dar las garantías necesarias, no queda otra salida más que hacer justicia por cuenta propia. Luchando contra los criminales mafiosos y los esbirros de estos que en incontables ocasiones están coludidos con el gobierno.

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Edad: Sin - cuenta. Estatura: Uno sesenta y pico. Sexo: A veces, intenso pero seguro. Profesión: Historiador, divulgador, escritor e investigador que se encontró con la historia o la historia se encontró con él. Egresado de la facultad de filosofía y letras de la UNAM, estudió historia eslava en la Universidad de San Petersburgo, Rusia. Autor del cuento "Juárez sin bronce" ganador a nivel nacional en el bicentenario del natalicio del prócer. A pesar de no ser políglota como Carlos V sabe ruso, francés, inglés y español.