Querido lector, en esta ocasión quiero exponer un tema que me perturba mucho, la famosa inspiración. Cuántas veces hemos escuchado: “Escribí este poema en una noche de inspiración… Su actuación fue muy buena porque hoy estaba inspirada…Ahora sí voy a trabajar porque me siento inspirado…” He de decirles a todos esos farsantes que son un todos unos holgazanes. La creatividad, en cualquiera de sus manifestaciones, no puede basarse en esa palabrita para justificar sus pocos momentos de productividad.
Según el diccionario de la lengua española, inspiración significa: “Estímulo o lucidez repentina que siente una persona y que favorece la creatividad, la búsqueda de soluciones a un problema, la concepción de ideas que permiten emprender un proyecto, entre otras, especialmente la que siente el artista y que impulsa la creación de las obras de arte.”
Desgraciadamente, la concepción de que “el artista necesita estar inspirado para ponerse a trabajar”, ha hecho mucho daño a estos hacedores que en ocasiones son tratados como “hippies bohemios”, que se la pasan en la “party” tomando psicotrópicos. (Lo sé, en la historia del arte existieron o existen grandes artistas que hacían uso de ciertas sustancias para estimularse y de esos viajes resultaron grandes obras, pero hasta para drogarse y ser productivo hay que ser un genio, y no todos los adictos son productivos).
Empecemos a romper los mitos sociales sobre esos estereotipos.
1.- Un artista no puede basar su trabajo en la inspiración. El artista debe tener un gran manejo de la técnica, en cualquiera que sea su lenguaje, sumando a una voluntad atroz.
2.- La técnica se adquiere ante la repetición de la acción.
3.- La técnica proporciona limpieza y una excelente ejecución.
4.- Los verdaderos artistas pocas veces están de fiesta. Cuando el mundo duerme, come o está de paseo, los artistas ensayan, estudian, pintan o están en presentación de alguna de sus obras.
La inspiración no es una herramienta confiable para la realización del acto creativo.
La escultura de “El David” de Miguel Ángel no fue terminada en dos años por inspiración. La contracción de los músculos, las venas y los demás detalles de la escultura, son el resultado de una excelente técnica de tallado en mármol que le llevó un determinado tiempo en aprender y aplicar. Solo así se pudo concebir esa gran escultura.
Sin embargo, otra definición de la palabra inspiración puede servir: “Acción de introducir aire u otra sustancia gaseosa en los pulmones. La inspiración es una de las fases de la respiración; en la inspiración los pulmones se hinchan y provocan la dilatación de la caja torácica”.
Tal vez ustedes se pregunten para qué les pongo esta definición, sencillo. Un artista que sabe respirar correctamente mantiene oxigenado su sistema nervioso. Ante esos procesos de oxigenación los sentidos son mucho más sensibles, están abiertos y perciben todo. La oxigenación consciente también es una vía inequívoca hacia la creatividad. Es más, cuando usted tenga que escribir y esté muy estresado, haga tres respiraciones profundas y verá cómo sus ideas se aclaran.
La respiración consciente es una herramienta inalienable de todas las técnicas de actuación, en la danza, en la música y, por supuesto, en el canto.
Tal vez por el placer y el estado de lucidez que proporciona la respiración consciente, se ha mal interpretado la definición de inspiración. Si lo vemos así, respirando podríamos inspirarnos constantemente y la productividad sería mayor. Pero si dejamos los procesos de creación “a los momentos en los que me dan ganas”, podríamos tener algunos buenos resultados, pero siempre serán hechos azarosos. Pero algo distinto puede ocurrir bajo el entrenamiento de la técnica.
Así que cuando un artista les diga que no pudo hacer su trabajo porque no le llegó la inspiración…hagan el favor de mentarle su mad…e.

Atentamente
Baldomero el imbezcil

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