EL OBJETO DE MI AFECTO

En 1810 el comerciante británico Peter Durand patentó la lata de estaño, un recipiente para mantener frescos los alimentos, pero se cree que el diseño original es del francés Philippe de Girard, quien usó a aquél como representante.

El británico Bryan Donkin comenzó la producción en masa de latas metálicas al sur de Londres, Inglaterra, en 1846. Ese mismo año, el inglés Henry Evans inventó una máquina que multiplicó por 10 el número de latas por hora que podía fabricarse.

El ejército estadunidense la utilizó durante la Guerra Civil (1861-1865) y los militares, acostumbrados a la comida enlatada, al regresar a sus casas pidieron que fuera comercializada.

El 24 de enero de 1935 salió al mercado la primera cerveza en lata: la Krueger Cream Ale, en Richmond, Virginia, Estados Unidos.

La lata de aluminio comenzó a producirse en 1957, esta conservó el diseño cilíndrico de su predecesora, la de acero y estaño. El costo de producción de cada una oscilaba entre 10 y 20 centavos de dólar.

SEMBLANZA

El escrito que el lector tiene entre sus manos es el resultado de una compilación minuciosa como homenaje al autor guanajuatense y literato crítico Jorge Ibargüengoitia, se conforma de manera amigable, pues su estructura permite encontrar, por orden alfabético, aquellas ideas representativas seleccionadas de manera cuidadosa y clasificadas en variedad de tonos como: humor negro, sátira, idiosincrasia, sarcasmo, contradicción, filosófico, absurdo, ironía, autorreferencia, metáfora y crudo.

JORGE SIEMPRE TIENE RAZÓN es un texto con el que la Universidad Autónoma de Aguascalientes busca divulgar a escritores dedicados a expresar, por medio de sus textos, cuestionamientos de interés social; además, celebra a uno de los escritores más renombrados de México, en una colaboración por demás exitosa con la Editorial Algarabía.

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