La ley va detrás de la realidad:  Bogart Montiel

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Bogart

Miguel de la Vega

Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-El sombrero verde que lleva Bogart Montiel no es por moda: es el sombrero de la innovación, el del pensamiento creativo. El director ejecutivo de Administración del INE es más que un político, es un técnico apasionado del diseño de procesos, al grado que patentó una metodología de trabajo para la administración pública y hasta una app para transparentar presupuestos.

¿No es una contradicción de términos hablar de recursos públicos y eficiencia en el gasto?

¡Para nada! Justo en su naturaleza de públicos es que requieren ser usados con eficiencia y eficacia. Que sean los estrictamente indispensables para el logro de los objetivos a los que se destinan, ni más ni menos para que las necesidades de los ciudadanos sean atendidas con alta calidad.

¿De dónde sale la Brújula de la Innovación Gubernamental?

Durante más 15 años de carrera, tanto en la iniciativa privada como en el sector público, pude darme cuenta de cómo la innovación producida en ambos sectores puede ser aplicada en una o en otra, produciendo mejora administrativa y, en consecuencia, bienestar en la población.

¿En qué consiste el modelo que propones?

La Brújula es una metodología que permite, paso a paso, garantizar el cumplimiento de los mandatos legales de cada ente público, empezando por el listado de todos ellos. Eso es el “qué”. Luego viene cómo, cuánto y quiénes.

¿Lo puedes traducir?

El “cómo” es para ubicar procesos y procedimientos. El “cuánto” es para que éstos puedan ser debidamente costeados, tanto en la parte de horas persona, como en el costo de los bienes y servicios que se emplean para cumplirlos.

¿A qué te refieres con horas persona?

Generalmente, en los presupuestos, se calcula el costo del material, pero no del trabajo. Por ejemplo, la credencial para votar implica un gasto que no es sólo la tarjeta en sí misma, sino quién la elabora, quién captura los datos… Todo eso nunca se toma en cuenta.

¿Y el “quiénes”?

Las fases previas te permiten llevar a cabo reestructuras con base en documentación y evidencia, para saber si tu estructura es mucha, suficiente o poca. Eso es el quiénes. Todo esto te da una nueva realidad operativa, y a partir de eso vienen en qué acciones del proceso se puede implementar tecnología para hacerlo más expedito y siempre estar midiendo el impacto del gasto. Sólo así se puede mejorar.

¿Y la app para qué sirve?

Se llama NUMB3READER y la desarrollé junto con Felipe Morales Torres. Con ella se puede dar seguimiento en tiempo real al presupuesto de cualquier ente público (muestra su tablet). Aquí puedes ver en este mismo momento el presupuesto por cada área, cuánto llevan gastado, cuánto les falta. Esto contribuye a reducir el subejercicio y permite tener todo tipo de reportes financieros para transparentar el gasto y contribuir a la toma de decisiones.

Básicamente, propones un modelo gobierno basado en datos…

Actualmente, las reestructuras se hacen con base en creencias y no en saberes. Se decide a partir de corazonadas, cuando las decisiones en la administración pública deberían hacerse con base en la documentación y en la evidencia, que no es lo mismo.

¿Cuál es la diferencia?

Documentación hay mucha. Por ejemplo, en materia de programas sociales hay una enorme cantidad de padrones: puedes saber quién y cuánto recibe; dónde, de qué edad, su género. Eso es documentación. La evidencia es cómo ese programa genera resultados.

¿No se supone que están certificados en calidad?

Durante el foxismo se hicieron los primeros intentos de innovación gubernamental, pero creyeron que la calidad tenía que ver con los ISO, pero la función pública es mucho más compleja. El ISO verifica que el proceso se haga como se escribió, pero jamás cuestiona si el proceso es correcto. Puedes estar haciendo muy bien algo que está mal o que no sirve.

¿Te consideras un técnico o un político?

Sin duda alguna soy un técnico, pero con sensibilidad social.

¿Está dispuesta la clase política a tener cuentas claras?

Me parece que no sólo está dispuesta, está obligada.

Para cada ley, hay una manera de darle la vuelta. ¿Es el cuento de nunca acabar?

Si se le puede dar la vuelta, es porque la ley no puede prever todos y cada uno de los casos que intenta regular. La ley va detrás de la realidad.

¿Nos hace falta una visión más gerencial en el manejo de recursos públicos?

Se ha avanzado mucho, pero, en efecto, aún falta mucho por hacer en materia de manejo con base en evidencia y documentación. No basta con gastar apegado a ley, se deben palpar los efectos. El gasto exige resultados.

¿Es posible lograrlo?

La Brújula de la Innovación Gubernamental, justamente, busca convertirse en una ruta posible.

¿Por qué es tan cara la democracia?

No es cara, si se considera que, en promedio, son 30 centavos de cada 100 pesos lo que el Presupuesto de la Federación destina a la autoridad electoral. Lo que sí tenemos es que la desconfianza nos lleva a realizar gastos que en otros países no se hacen, como las boletas o las credenciales con múltiples medidas de seguridad. La desconfianza cuesta. En el Brexit, por ejemplo, se usaron hasta hojas Bond y nadie cuestionó su validez.

¿Qué harías para reducir el costo de la democracia?

Fomentar el civismo entre la población, identificar esos espacios en los que la desconfianza genera gasto, dejar fuera a la acción humana en donde sea posible que ésta se corrompa a cambio de implementar tecnologías de la información y, si no es posible, fomentar, fomentar y fomentar el civismo.

¿El INE se ha convertido en un elefante blanco?

No lo es, ni lo ha sido. Tan es así que nunca se ha dejado de hacer una elección, lo que acredita que sigue siendo eficaz a pesar de la complejidad que las reformas le han planteado. Pero todo es mejorable.

¿Es inevitable tener políticos ricos?

Para combatir la corrupción yo he planteado que debe haber una pinza: por un lado, la conciencia cívica y, por el otro, lo que llamo SOS sobre los funcionarios: Sigue el ingreso, Observa el gasto y Sanciona la irregularidad.

¿Y eso es posible?

Resulta que en el Sistema Nacional Anticorrupción no metieron al SAT, ni a la Unidad de Investigación Financiera. Si no sigues la ruta del dinero, ¿cómo vas a captar la irregularidad del enriquecimiento?

El Legislativo tiende a aprobar presupuestos con base en números de fantasía. ¿De qué sirve?

Para eso: crear fantasías y perder la seriedad que el gasto público demanda. Mejor apegarse a lo que hay.

Dice la máxima presupuestaria que “la cobija no alcanza para todos”. ¿A quién hay que dejar destapado?

A la desconfianza y demás prácticas que no acrediten tener un impacto positivo en beneficio de la población, a lo que no genere más lana para tejer más cobija.

¿Qué habrías hecho en la parábola de las monedas de oro?

Ponerlas a producir, bajo riesgo controlado y entregar buenas cuentas.

¿Qué libro le recomendarías a los presidenciables?

Moneyball for Government, coordinado por Jim Nussle & Peter Orszag.

¿El próximo gobierno, qué incendio tendrá que llegar a apagar?

El de la desconfianza

Las cuentas de tu vida, ¿qué tal cuadran?

Van bien, tengo una esposa e hijos que deseo estén en paz con lo que su padre hace y haga.

¿Es cierto que el amor es el peor negocio?

No conozco un amante o amado que se considere pobre.

¿Cuál será tu epitafio?

Fui feliz y, si hay algo más allá, lo seguiré siendo. Los espero.

 

Cinco datos

  1. Es abogado por la Universidad Panamericana. Tiene estudios de posgrado en la UNAM.
  2. Estudió Innovación y Estrategia en Harvard.
  3. Donó al INE, a perpetuidad y de forma gratuita, la licencia para el uso de NUMB3READER, a fin de transparentar su presupuesto.
  4. Para la Brújula de la Innovación Gubernamental diseñó un dispositivo que permite visualizar paso a paso cada proceso.
  5. “Seis Sombreros para Pensar” es una metodología para reuniones de trabajo más efectivas, desarrollada por Edward De Bono.

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