La literatura contra los monstruos de la realidad: Benito Taibo

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Ciudad de México.- Caímos y elegimos la vida, para morir, tarde o temprano. ¿Qué vence a la muerte? Quizá… la literatura, dijo el escritor Benito Taibo. Miembro de una familia en donde las palabras son invitadas de honor a la mesa, el entrevistado invitó a vivir vidas extraordinarias.

El personaje central de Las alas del deseo, aquel filme de Wim Wenders, le dice a su colega, otro ángel, que siempre han fingido beber vino, comer cordero asado, dislocarse la cadera en una pelea o pescar en compañía. Él anhela volver a casa después de un día pesado, tener fiebre, mancharse las manos de tinta al leer el periódico, dar de comer al gato, suponer en lugar de saberlo todo… sentir, como lo hace una mujer o un hombre y no ser, simple y llanamente, ángeles.

¿Quién renunciaría a la eternidad por un momento de heroicidad en los labios del ser amado? ¿El cielo o la Tierra? ¿Inmortales o frágilmente efímeros? ¿Siempre o solo hoy? ¿Unos segundos para sentir que tomamos el cielo por asalto o la eternidad llena de días repetidos, uno tras de otro, como en un baile de hojas arrancadas al calendario?

Si estamos aquí es porque hemos decidido renunciar a la eternidad y nos volvimos humanos… fugaces… indefensos… con tan solo unas cuantas palabras, relatos, recuerdos en nuestra memoria y días dulcísimos que atesoraremos hasta que nuestro corazón deje de latir. Caímos y elegimos la vida, para morir, tarde o temprano. ¿Qué vence a la muerte? Quizá… la literatura, dijo el entrevistado Benito Taibo.

Miembro de una familia en donde las palabras son invitadas de honor a la mesa, Benito Taibo invitó a vivir vidas extraordinarias. No solo invitó, sino también recordó al lector que todos tenemos derecho a vivir una vida extraordinaria, aunque sean únicamente unos minutos donde le arrebatemos al absurdo y a la muerte tan solo breves momentos de eternidad, que ya sabemos no se halla en los cielos sino aquí abajo, en ciertos ojos, en cierta sonrisa, en el sabor del vino o en la página final de nuestro libro preferido.

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