El ascenso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos tendrá efectos en nuestro país como en ninguna otra nación en el mundo. No solo por los discursos antimexicanos del republicano, sino por su intención de renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que como saben nuestros lectores, es estratégico para la economía de nuestro país. Y lo es porque México concentra 80 por ciento de todas sus exportaciones en un solo país: Estados Unidos, nuestro vecino del norte y principal socio comercial. Solo con ese dato tenemos para preocuparnos, porque seguramente tenemos al menos a un pariente o amigo que trabaja en alguna empresa cuyas ventas van a parar a ese país. Y dentro de nuestras fronteras, también existen regiones que están en mayor o menor medida integradas a la economía de nuestro vecino norteño. Los estados fronterizos del norte, por su propia ubicación, tienen su sector exportador más vinculado. Hidalgo, quizá para sorpresa de algunos, se encuentra entre los 10 estados cuya economía se encuentra fuertemente integrada a la de Estados Unidos. Según el reporte ¿Cuánto exportan los estados a EUA?, realizado por la organización México ¿Cómo Vamos?, 88.2 por ciento de las exportaciones locales van hacia EU. En un trabajo de investigación realizado por Laura Trejo, el titular de la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco) Luis Romo Cruz explicó en entrevista que ante el ascenso de Trump, el sector exportador de nuestra entidad está obligado a diversificar el destino de sus ventas al exterior. Si México es uno de los países del mundo con mayor número de tratados comerciales, es hora de explotarlos. El tiempo de pensarlo se terminó. Aunque no será fácil para Trump cancelar un tratado firmado hace más de 20 años y que beneficia también a ese país, México debe ya ver hacia otros bloques comerciales y nuestra entidad no es la excepción. Ahí están los países que impulsan ya la locomotora mundial de la economía: India, China, Corea del Sur, Taiwán. Ya no hay tiempo, hay que voltear hacia ellos. De filón. Las hidalguenses no pueden salir sin miedo en la capital. O eso al menos arrojó un sondeo aplicado a mujeres que asistieron a una marcha para recordar que la violencia hacia ellas es un fenómeno al que no podemos acostumbrarnos.

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