Mañana, trabajadores de los sindicatos de Personal Académico (SPAUAEH) y Único de Trabajadores y Empleados (SUTEUAEH) de la Autónoma de Hidalgo suspenderán labores, tanto de docencia como administrativas, con el objeto de apoyar la lucha a nivel nacional por un presupuesto que corresponda con la realidad de las necesidades de la educación superior. La suma de los trabajadores de la Autónoma es parte de una lucha que cohesiona la Confederación Nacional de Trabajadores Universitarios (Contu) porque el problema no es local, sino nacional, estructural. La inconformidad de los trabajadores tiene origen en la insuficiencia del proyecto presupuestal que el Ejecutivo federal presentó a la Cámara de Diputados. Por tal razón, la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) ha planteado que se necesitan alrededor de 17 mil millones de pesos adicionales al proyecto 2020 que se encuentra en análisis. El presidente de la ANUIES Jaime Valls, así como líderes sindicales universitarios y rectores se han reunido con la comisión de hacienda que encabeza el morenista Alfonso Ramírez Cuellar, quien ha sido receptivo en torno a las demandas de los universitarios y que, ha aceptado, son urgentes pues de no atenderlas habrá repercusiones graves para la educación superior en todo el país. Hoy mismo ya hay universidades que no tienen recursos para terminar el año fiscal en curso, lo que quiere decir que no hay siquiera para cubrir salarios de sus trabajadores. Afortunadamente, la Autónoma de Hidalgo no se encuentra en esa lista de universidades en crisis, pero se suma a la lucha en pos de incrementar los recursos económicos para la consolidación de proyectos y metas establecidas en el Plan de Desarrollo Institucional (PDI), según informó ayer la propia institución. Los problemas estructurales que enfrentan las universidades, y que incluyen la bomba de tiempo que son las jubilaciones, dentro de poco podrían complicarse aún más, pues recordemos que la reforma educativa plantea la gratuidad y universalidad de la educación superior. Una encrucijada que se veía venir y que hoy nos toca enfrentar como sociedad. De filón. A los taxistas les llegó la hora: o se modernizan o las nuevas tecnologías los van a sacar de la jugada.

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