Afirmar que la historia vuelve basada en una falsedad es como asegurar que los muertos regresan, como así lo creía Orfeo, quien no pudo sacar a Eurídice del inframundo. Para lograrlo, acordó con Hades y Perséfone, quienes le permitieron intentarlo con una condición, no debía mirar atrás, tenía que evitar observar la cara de la mujer amada, no lo consiguió, la contempló con amor encendido, con el murmullo de sus ojos que llamean como un Sol solitario, la perdió para siempre; él mismo fue destrozado por las bacantes. La tragedia es una invitación para entender la realidad de una manera distinta. La tragedia en la historia proviene de la coparticipación (quizá, conspiración) en la que conscientemente o no participamos activamente (en lo individual y en lo social). Para el filósofo inglés Simon Critchley la tragedia “exige de nosotros cierta complicidad”. La tragedia es desesperanza, conflicto, tiempo sin perspectiva, sin cauce.

Sembrar la historia de impostaciones, mentiras, renunciar a la verdad, imponer el lenguaje del tercer Reich, es conducir la historia al drama de la tragedia del populismo, a su sombría miseria. Así la historia puede viajar de la noche de los cuchillos largos a la noche del 7 de junio de 1972, cuando cinco hombres fueron detenidos en las oficinas del Partido Demócrata, ubicado en el complejo Watergate. Habían ingresado con el propósito de obtener archivos e instalar equipos de espionaje. Ganar la (re)elección con engaños, mentiras, manipulación, era la empresa, el lodo combativo con el que trabaja Richard M Nixon, quien frente a todos los demonios que desató, no tuvo más alternativa que presentar su renuncia el 8 de agosto de 1974, para inmediatamente ser sustituido por Gerald R Ford. Esta historia, que resultó inaceptable para la democracia de los Estados Unidos, muestra que el populismo no es un caso grave de hipo, sino que parece ser el nuevo orden de las cosas. Se ha instalado con una energía que parece inagotable, ejemplos sobran: Venezuela, Turquía, Rusia, Polonia, de manera muy clara y muy grave para México, el Estados Unidos de Donald Trump. El populismo –de izquierda o derecha– nos conduce a la orfandad intelectual, al engaño, insidia, pero la derivación más grave es la vulneración (y a veces, incluso, la supresión) de las libertades fundamentales. El populismo tiene un propósito fundamental: descarrilar la democracia, cancelar la dignidad humana, suprimir el lenguaje como un instrumento de resistencia, como un desafío al poder al que cuestiona, denuncia, enfrenta. Un lenguaje que muestra lo que sucede dentro de nosotros y alrededor de nosotros.

Frente a una democracia sobrecargada de expectativas y exigencias existe una pérdida de confianza (y también fe) en ella. ¿Cómo enfrentar la erosión, el descreimiento democrático, la distorsión de la verdad y peor aún, el endiosamiento de las mentiras? Este es el edificio chamánico, demoniaco, que hace desaparecer el recuerdo, la conciencia, la memoria que se ha convertido en un cementerio. ¿Cuál es entonces el camino? La ruta es el diálogo no la descalificación, la inclusión donde nos reconocemos en el otro, donde nosotros somos los otros. El camino es estimular la discusión, no la dogmatización, avanzar por la autonomía del ser humano. Timothy Snyder (citado por José Woldenberg) afirma que para hacer frente a la tiranía es fundamental creer en la verdad y agrega: “Renunciar a los hechos es renunciar a la libertad. Si nada es verdad, nadie puede criticar al poder, porque no hay ninguna base sobre la cual hacerlo. Si nada es verdad, todo es espectáculo”. La política no puede apostar por el surrealismo, ser solo performance, un espectáculo banal donde el intercambio de adjetivos, el debate desinformado, los lugares comunes, la descalificación moldean la opinión pública. El desafío es poner frente a la política de la tragedia el principio de la razón, que permite construir un piso de información y conocimiento que posibilita el debate de las ideas, del pensamiento, una discusión enriquecedora y provechosa. Como sociedad no podemos voltear hacia Orfeo.

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