Como era de esperarse, el presidente Andrés Manuel López Obrador no fue indiferente ante la marcha universitaria que se celebró ayer en céntricas calles de Pachuca. Por eso, instruyó, en primer lugar, a que la secretaria de Gobernación Olga Sánchez Cordero redactara un informe en el que precisara qué era lo que había ocurrido desde el momento en que se dio la orden para congelar la primera cuenta de la UAEH. Y aunque el informe publicado anoche en la página web de Gobernación fue solo una versión resumida del comunicado que emitió el pasado martes la unidad de inteligencia financiera (UIF), es un hecho que la voluntad del presidente cambiará la forma poco clara en que se ha llevado ese asunto. Otra señal de que el presidente López Obrador fue sensible ante el descontento universitario fue que hoy mismo habrá una reunión en la que participarán el rector Adolfo Pontigo y la propia Sánchez Cordero, además del subsecretario Zoé Robledo, quien no es nuevo en eso de interceder para dirimir conflictos en la entidad. Como sea, fue evidente que la movilización de miles de universitarios ayer surtió efecto. Los engranajes de una pesada y a veces sorda burocracia de repente empezaron a moverse y ahora hay comunicación entre quienes encabezan a la casa de estudios y los funcionarios del gobierno federal. No hay peor lucha que la que no se hace, dice la máxima popular, y en este caso valió cada paso que dio su comunidad. Lo que sigue es ver qué arrojan las investigaciones, aunque lo importante es que la casa de estudios no quede inmovilizada de manera arbitraria y sin clara explicación de por medio. De filón. Ayer fue un día intenso en Hidalgo, pues también fue inaugurado el Centro de Control, Comando Comunicaciones, Cómputo, Coordinación e Inteligencia, conocido como C5i, y que, según el gobernador Omar Fayad, implicará combatir de mejor manera a la delincuencia sobre todo mediante el uso de la inteligencia, más allá de la fuerza.

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