Inicio Principales La menopausia, ¿un mal o buen acontecimiento?

La menopausia, ¿un mal o buen acontecimiento?

276

Menopausia y cultura

Marcela Vera O
Pachuca.- Los estudios sobre la menopausia tienen en común que todos muestran que la información sobre el periodo de la menopausia se adquiere a través de la familia, los amigos, vecinos y medios de comunicación. La imagen que las mujeres reciben a través de la televisión, los diarios y revistas muestran a las mujeres como irritadas, deprimidas, sin atractivo y como personas con quienes es difícil convivir. Según Chirwatkul (2002), la menopausia en occidente se vive como algo negativo, incluso, cuando los síntomas son mínimos.

Pero la menopausia no es vista como un estado patológico o como una etapa negativa en todas las culturas. En muchas, ni siquiera existe un término para definirla. En general, en oriente las mujeres ven esa etapa como algo positivo, y por lo mismo, los síntomas no siempre son tan molestos, inclusive son nulos. Según Lee (1997), las mujeres que ven la menopausia positivamente opinan que no necesitan preocuparse más de quedar embarazadas, comienzan una nueva vida, descubren una nueva forma de vivir y pueden dedicar más tiempo para sí mismas.

En un estudio realizado por Lee (1996) en una aldea de la India, las mujeres no esperan tener algún tipo de problema durante la menopausia, solo esperan poder trabajar mejor y más efectivamente, no tener que pensar en la menstruación ni preocuparse por buscar un lugar en donde cambiarse la toalla higiénica, lo que para ellas es complicado. Según Lee, esas mujeres ven la menopausia como una liberación de preocupaciones, una señal de la vejez y sobretodo, un regalo de Dios.

Según Im y Melies (1999), las mujeres coreanas no le dan importancia a la etapa de la menopausia. Para ellas, los cambios menopáusicos no significan ningún tipo de problema de salud, buscan asistencia médica solo si su estado es grave y no pueden trabajar. Chirawatkul (2002) muestra que los síntomas de menopausia en las mujeres chinas son considerados síntomas de la edad y son vistos como pasajeros, con una duración tan solo de uno a dos meses, por eso tampoco acostumbran a buscar asistencia médica.

Menopausia y clase

La clase social también juega un rol importante. Khademi y Cooke (2003) muestran que las mujeres iraníes con educación superior se muestran positivas ante la menopausia, la ven como una parte más de la vida y la viven como una etapa de más libertad sexual y religiosa. Además, en su cultura las mujeres más adultas adquieren más estatus, lo que también es algo positivo y las hace ver la etapa de la menopausia de otra manera. Pero las mujeres iraníes de clase social baja no tienen la misma mirada tan positiva. Ellas pierden valor porque ya no pueden tener más hijos para sus hombres y sienten que han perdido su atractivo y su efectividad. Esas mujeres sienten más dolores después de la menopausia.

Las mujeres de grupos socio-económicos bajos acostumbran a tener actitudes más negativas ante la menopausia, en comparación con las mujeres de estrato social más alto y con salarios altos, esas últimas tienen la menopausia más o menos un año más tarde que las primeras, por tener acceso a una mejor alimentación. Las mujeres que piensan que son atractivas y se sienten a gusto consigo mismas, tienen menos síntomas menopáusicos que las mujeres con baja autoestima (Bloch, 2002). A las mujeres con sobrepeso en general les llega la menopausia más tarde que a las delgadas, porque el estrógeno es producido por la grasa (Edvall, 1993).

El otro cuerpo

Hoy en día, los médicos están siendo cada vez más precavidos a la hora de recetar hormonas a las mujeres en etapa de menopausia. Sin embargo, aún hay muchos que a veces las recetan, incluso sin que la mujer haya sentido algún malestar. A las empresas de fármacos solo les interesa tener ganancias, no mujeres sanas. Y aún se asocia a las mujeres exclusivamente con sus órganos reproductivos, se siguen viendo esos órganos como el punto central que genera esos estados de ánimo de apatía, “histeria”, mal genio, etcétera… no así el entorno social o la posición inferior de la mujer en la sociedad. Aún se cree o se insinúa, como hace dos siglos atrás, que el descontento de las mujeres se debe a sus órganos reproductores. El síndrome premenstrual (PMS) es otro ejemplo de lo mismo, otra forma de categorizar un ciclo normal del cuerpo femenino como un estado patológico que rige sobre la psique. El cuerpo femenino, el otro cuerpo, el cuerpo históricamente analizado, interpretado y creado por mentes masculinas desde cuerpos masculinos, aún recién se viene conociendo.

Algunas referencias:

Rahimi & Sarwari. 2004. Klimakteriet. En litteraturstudie om upplevelser av klimakteriet hos kvinnor med olika kulturell bakgrund. Malmö Högskola, Hälsa och Samhälle
Nilsson & Persson. 2004. Klimakteriet- en händelse i livet. En litteraturstudie om kvinnors förväntningar av klimakteriet. Malmö Högskola, Hälsa och Samhälle

  • Visita
    Si te quedaste picado, no te preocupes, tenemos más de donde salió esto para mantenerte despierto toda la noche, por eso visita www.revistadandoydando.com.mx o búscanos en Facebook como Revista Dando y Dando, donde tenemos más y más para darte de qué hablar

Comentarios